miércoles, 31 de julio de 2024

Tango de la muerte /Paul Celan / Carlos Ortega

 



Tango de la muerte /Paul Celan

-Carlos Ortega-

 

Algunos de los judíos deportados volvieron. Así ocurrió con su amigo, el poeta Immanuel Wcissglas. Paul supo entonces que su tío, Bruno Schrager, había permanecido en París hasta el estallido de la guerra. Su nombre, sin embargo, aparecía en la lista de los 500 deportados en el primer convoy que las SS de Eichmann condujeron de Drancy a Auschwitz. Todo ello removió de nuevo el trauma de Paul y reeditó su sentimiento de culpa respecto de la suerte corrida por sus padres.

Durante aquellos meses escribió la primera versión de «Fuga de la muerte», tal vez el poema al que la crítica ha dedicado más atención de todos los escritos después de la guerra. Las metáforas de esta endecha suprema, compuesta contra la inhumanidad del hombre, remiten a la matanza de Auschwitz. Tuvo una primera publicación en lengua rumana en el número de mayo de 1947 de una revista de Bucarest, Contemporanul, gracias a la traducción de su amigo Petre Solomon. Fue entonces cuando Paul cambió su apellido, y pasó a llamarse Celan en vez de Antschel. Solomon escribió la siguiente nota introductoria: «El poema cuya traducción publicamos evoca un hecho real. En Lublin, como en otros muchos “Campos de la muerte” nazis, se obligaba a un grupo de los allí prisioneros a cantar nostálgicas canciones mientras otros cavaban sus tumbas». Solomon lo tituló en rumano «Tangoul Mortii». (Tango de muerte). En cualquier caso, música y muerte como en La muerte y la doncella, de Schubert, o en el Réquiem alemán, de Brahms, y en tantas otras obras que ponen en conexión la nada y el orden, las paradojas de la aniquilación, la armonía para expresar una aflicción extrema:

 

Negra leche del alba la bebemos de tarde

la bebemos a mediodía de mañana la bebemos de noche

bebemos y bebemos

cavamos una fosa en los aires no se yace allí estrecho

Vive un hombre en la casa que juega con las serpientes que escribe

En la casa vive un hombre

que escribe al oscurecer a Alemania tu pelo de oro Margarete

lo escribe y sale de la casa y brillan las estrellas silba a sus mastines

silba a sus judíos hace cavar una fosa en la tierra

nos ordena tocad a danzar

 

La perspectiva de un régimen soviético peligroso y represivo sobre todo para los judíos le movió a alejarse de su ciudad natal. Hasta entonces había seguido viviendo con su abuelo y otros parientes en la misma casa de sus padres. Ahora estaba decidido a marcharse a Viena, pero antes debía pasar por Bucarest. Cuando en abril de 1945 abandonó la Bucovina, Paul, como otros de sus conciudadanos, lo hizo como un apátrida, sin pasaporte ni nacionalidad. En Bucarest lo acogió el decano de los poetas judíos de Czernowitz, Alfred Margul-Sperber, que había leído con entusiasmo sus poemas. Margul-Sperber encontró un trabajo para él en una editorial nueva, la Cartea Rusa (El libro ruso), que consistía en redactar y traducir textos del ruso al rumano. Allí tradujo algunos cuentos de Chéjov y de Turguéniev, la novela de Lermontov Un héroe de nuestro tiempo, etc., trabajos que firmó con seudónimos, porque el antisemitismo aún no había desaparecido en Rumania. Su destreza hizo, sin embargo, que se le apreciara como traductor. Conocía el rumano perfectamente, hasta el punto de que escribió, a petición de su amigo Solomon, algunos poemas en rumano. Pero siempre le fue fiel a la lengua alemana, pese a que se hubiera convertido en la lengua de los verdugos de sus padres: «Uno no puede expresar su verdad más que en su lengua materna; en una lengua extranjera, el poeta miente», decía.

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Bibliografía:

Obras completas de Paul Celan. Prólogo de Carlos Ortega


martes, 30 de julio de 2024

El tango del Holocausto, "Plegaria" de Eduardo Bianco / Víctor Bustamante

 


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Eduardo Bianco



 

El tango "Plegaria" de Eduardo Bianco

Víctor Bustamante

 El tango "Plegaria" compuesto por el argentino Eduardo Bianco, director de-Bachicha Orchestra, posee una historia suficientemente oscura y compleja para su popularidad ya que está asociado a los campos de concentración nazis. Su melodía melancólica y fúnebre lo convirtió en una pieza adecuada para ser tocada mientras los prisioneros eran conducidos a las cámaras de gas con su destino trágico. "Plegaria" se convirtió en en el "Tango de la Muerte", una pieza musical inscrita al sufrimiento ya que su melancólica y lentitud se ajustaba a la atmósfera de tristeza y desesperación que los nazis buscaban crear. "Plegaria" es el tango más vinculado a esta historia, pero existen otras piezas musicales que fueron utilizadas de manera similar, ya que la música era un elemento más dentro de la maquinaria de terror nazi, y cualquier pieza que pudiera servir para manipular las emociones de los prisioneros era susceptible de ser utilizada. El tango fue protagonista para esta labor solo en la melodía.

La estratagema de los nazis, consistía en seleccionar música que los prisioneros relacionaran con su hogar o con momentos felices para aumentar su sufrimiento y desesperanza. Algunas melodías se asociaban a la llegada de nuevos transportes, a las selecciones o a las marchas hacia las cámaras de gas. Imponían el ritmo de trabajo   y para ello la música se utilizaba para regular el ritmo de las tareas forzadas, creando un ambiente de tensión y agotamiento. Algunas piezas musicales que se incluían fueron: marchas militares alemanas que eran comunes en los campos, tanto para imponer un ritmo de trabajo como para crear un ambiente de disciplina y control. Se utilizaban canciones populares de la época, tanto alemanas como de otros países ocupados, para crear un contraste irónico con el sufrimiento de los prisioneros. En algunos casos, se utilizaba música clásica, especialmente de compositores alemanes, para crear una atmósfera de "cultura" y "civilización" que contrastaba con la brutalidad de lo que ocurría en los campos.

Algunos músicos profesionales fueron enviados a los campos de concentración y utilizaron su talento para sobrevivir y brindar un momento de consuelo a sus compañeros. La música compuesta o interpretada en los campos de concentración se ha convertido en un testimonio poderoso del sufrimiento y la resistencia de los prisioneros.

Eduardo Bianco de "Plegaria" en el Deutsches Theater de Berlín en 1939 es un punto crucial en la historia de este tango y su conexión con el nazismo. El Deutsches Theater era uno de los teatros más importantes de la Alemania nazi. El hecho de que Bianco haya actuado allí, en pleno auge del nazismo, carga de simbolismo su interpretación. Representa una especie de validación por parte del régimen nazi, una especie de aprobación a la música argentina y, por extensión, a Bianco.

Las intenciones de Bianco: Es importante destacar que no existe evidencia concluyente sobre las verdaderas intenciones de Bianco al aceptar esta invitación. Algunos argumentan que pudo haber sido una decisión ingenua, quizás buscando reconocimiento internacional. Otros sugieren que pudo haber sido una estrategia para protegerse o para infiltrarse en el régimen.

La instrumentalización de la música: Independientemente de las intenciones de Bianco, la interpretación de "Plegaria" en este contexto fue instrumentalizada por los nazis. La melodía melancólica y fúnebre del tango encajaba perfectamente con la atmósfera que el régimen buscaba crear, y la asociación de esta música con la muerte y el sufrimiento se convirtió en una herramienta propagandística.

La interpretación de "Plegaria" en el Deutsches Theater en 1939 fue un hecho histórico que tuvo un impacto profundo en la historia del tango y en la percepción de Eduardo Bianco. Este evento ejemplifica cómo la música puede ser utilizada y manipulada para fines políticos, y cómo incluso las obras de arte más inocentes pueden ser utilizadas para justificar actos atroces.


Juan Riggi

Juan Raggi:

Juan Raggi fue un destacado cantor, músico, compositor de tango y guitarrista argentino. Nació en Buenos Aires el 9 de julio de 1890 y falleció en Niza, Francia, el 24 de junio de 1932. Comenzó su carrera formando dúos y tríos con otros músicos destacados como Carlos Bértola, Arturo De Nava e Ignacio Riverol. También formó el dúo Salinas-Raggi. Reemplazó temporalmente a José Razzano en el dúo con Carlos Gardel, actuando juntos en el Teatro Argentino. Viajó a Europa, donde actuó en diversos locales y trabajó como vocalista en orquestas típicas. Como compuso varios tangos, entre ellos "Carátula", que fue grabado por la orquesta de Lucio Demare. Se destacó por su versatilidad como cantante, guitarrista y compositor.

Eduardo Bianco:

Eduardo Bianco fue un destacado violinista, compositor y director de orquesta argentino, una figura relevante en la historia del tango. Nació en Rosario, Argentina, el 28 de junio de 1892 y falleció en Buenos Aires el 26 de octubre de 1959. Bianco compuso numerosos tangos, muchos de los cuales se convirtieron en clásicos del género. Entre sus obras más conocidas se encuentran "Plegaria", "Evocación" y "Destino". Formó su propia orquesta, con la que realizó numerosas grabaciones y presentaciones en vivo. Su estilo elegante y melódico influyó en muchos compositores y músicos de tango posteriores.

La autoría del tango "Plegaria" se atribuye a Eduardo Bianco. Él fue el compositor de esta pieza musical que, desafortunadamente, se ha visto envuelta en una gran controversia debido a su asociación con el régimen nazi. Hasta el día de hoy, no existe un consenso sobre las verdaderas intenciones de Bianco al permitir que su tango fuera utilizado de esta manera. Algunos argumentan que fue una decisión ingenua, otros que fue una estrategia para sobrevivir o para infiltrarse en el régimen nazi. A pesar de esta polémica, "Plegaria" sigue siendo una pieza musical brillante, contundente y conmovedora.


Plegaria:

(Letra Y música: Eduardo Bianco)

Plegaria que llega a mi alma al son de lentas campanadas,

plegaria que es consuelo y calma para las almas desamparadas.

El órgano de la capilla embarga a todos de emoción mientras

que un alma de rodillas ¡pide consuelo, pide perdón!

 

¡Ay de mí!… ¡Ay señor!… ¡Cuánta amargura y dolor!

Cuando el sol se va ocultando (una plegaria)

y se muere lentamente (brota de mi alma)

cruza un alma doliente (y elevo un rezo) en el atardecer.

 

Murió la bella penitente, murió, y su alma arrepentida

voló muy lejos de esta vida, se fue sin quejas, tímidamente,

y di en que noche callada se oye un canto de dolor y su alma triste,

perdónala, toda de blanco canta al amor!

 

Bianco lo tocó frente a Hitler y Goebbels en 1939; luego los nazis obligaban a los presos de los campos de concentración a tocarlo mientras los otros iban a las cámaras de gas. Como se consideraba un presagio le cambiaron el nombre, le llamaron: El Tango de la Muerte.

En una macabra parodia de la vida, un tango popular y bailable se transformó en la banda sonora del horror en el campo de concentración de Janowska. Bajo las órdenes de un sádico teniente de las SS, músicos judíos eran obligados a interpretar el 'Tango de la muerte', una versión siniestra del famoso tango de Eduardo Bianco, mientras sus compañeros eran torturados y asesinados. La ironía era cruel: mientras Bianco tocaba para Hitler y Goebbels en París, su música era utilizada para acompañar la muerte en los campos de exterminio. La grabación de esta versión 'nazificada' del tango, conservada en museos de todo el mundo, es un desgarrador testimonio del perverso uso que los nazis hicieron de la música."

 La versión “nazificada” de Plegaria está registrada por Aleksander Kulisiewicz en el disco Songs from the depth of Hell (Canciones de las profundidades del infierno, con el sello Folkways FSS 37700).


Tanguería, Pasa el tiempo

 


jueves, 13 de junio de 2024

Homenaje a Carlos Gardel en junio de 1971. Medellín

 


Homenaje a Carlos Gardel en junio de 1971. Medellín

Entre otros están Agustín Irusta, Lalo Martel , Rubén Juárez, Armando Moreno, Hugo del Carril, Armando Pontier y músicos de su orquesta, Elsa Rivas, Elba Berón, la pareja de baile Gloria y Eduardo... Se presentaron en la Plaza de Toros con 15.000 espectadores. (En esa misma Plaza vi por primera vez en mi vida una corrida de toros y el torero era nada menos que el español "El Cordobés". Justo coincidíamos en el Hotel y lo pasé bárbaro con él. Se ponía a bailar arriba de una pequeña mesita redonda en el bar... Contaba chistes, cantaba, Incluso me pidió que lo acompaña al aeropuerto a recibir a la cuadrilla. Y él me regaló las entradas para la corrida.


miércoles, 29 de mayo de 2024

EL Negro Chicoba. Tango (Letra : Germán MacKay, Colombia, Música : José M. Palazuelos, Argentina) 1967

 

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José María Plazuelos



El Negro Chicoba: Un Hito en la Historia del Tango con letra del colombiano Germán MacKay Gutiérrez.

24 de Mayo de 1867: El Nacimiento de una Leyenda

El Teatro de La Victoria en Buenos Aires fue testigo de un momento histórico el 24 de mayo de 1867. En ese escenario, se interpretó por primera vez en público "El Negro Chicoba", una pieza que marcaría un antes y un después en el tango.

José María Palazuelos: El Autor Insospechado

Detrás de esta obra pionera se encontraba José María Palazuelos (1840-1893), un organista con una sólida formación de conservatorio, más conocido por sus obras sacras. Sin embargo, su talento musical se extendió más allá de la música religiosa, llevándolo a componer "El Negro Chicoba", una pieza que desafiaría las convenciones de su época.

Un Personaje Singular: El Negro Chicoba

La canción narra la historia del Negro Chicoba, un vendedor ambulante afrodescendiente que ofrece escobas y plumeros. La letra, pertenece al actor colombiano Germán MacKay, quien interpretó la pieza, refleja la realidad social de la época, marcada por la discriminación racial. El uso del "parla bantú" o "jerga bozal" en la letra añade un toque de autenticidad y realismo a la historia.

Don Santiago McKay, en 1840, se casó con María Gutiérrez, hija del General Gutiérrez de Piñeres, militar de renombre en tiempos de la Independencia en Colombia. De ese matrimonio nacieron varios hijos, entre ellos tres hermanos a los que llamaban cariñosamente “los escoceses” ya que heredaron rasgos de su padre (altos, muy blancos, cabellos casi rubios y ojos azules o miel). De ellos, uno se llamó Germán McKay Gutiérrez, nacido en 1842.

Un Éxito Inesperado y el Rompimiento de Barreras

A pesar de no ser parte del programa oficial, "El Negro Chicoba" cautivó al público con su ritmo contagioso y su letra original. La interpretación de MacKay, quien ennegreció su rostro con carbón para representar al personaje, contribuyó al éxito de la obra. Este hito marcó un precedente importante en la historia del tango, abriendo las puertas a la inclusión de temáticas sociales y personajes marginados en este género musical.

Un Legado Duradero

"El Negro Chicoba" no solo fue un éxito popular, sino que también se convirtió en una pieza de gran valor histórico y cultural. Su trascendencia radica en ser uno de los primeros tangos en ser interpretados en público, sentando las bases para el desarrollo de este género musical que hoy en día es reconocido a nivel mundial.

Más allá de la Música: Un Reflejo Social

La canción también tiene un importante valor social, ya que refleja la realidad de la comunidad afrodescendiente en la Argentina del siglo XIX. La figura del Negro Chicoba, un hombre trabajador y marginado, invita a reflexionar sobre la discriminación racial y la lucha por la igualdad.

"El Negro Chicoba" representa un hito fundamental en la historia del tango, no solo por su valor musical, sino también por su impacto social y cultural. La obra de Palazuelos y la interpretación de MacKay legaron una pieza única que invita a reflexionar sobre la diversidad, la inclusión y la lucha por una sociedad más justa.

EL NEGRO CHICOBA

(El escobero)

(Tango negro candombe)

Yo soy un neglito, niña

Que pasa siemple po´acá,

Vendo plumero, chicobas

Y nadie quiele complá.

Será porque soy tan neglo

Que pasa de rigula,

Todas las niñas juyen

Se palecen asustal.

Yo soy un neglito, niña

Que pasa siemple po´acá,

Vendo plumero, chicobas

Y nadie quiele complá.

Yo soy un neglito, niña

Que le gusta fandangueá,

Y a la que hago un pilopo

Bien plonto está colorá.

……

Letra : Germán McKay Gutiérrez, colombiano

Música : José María Palazuelos, argentino.

1867

Añade Carlos Vega en Los orígenes del tango argentino: “Todo esto acude a nuestra memoria con motivo de la canción El negro Schicoba. Vicente Gesualdo halló un ejemplar de la versión para piano impresa, en manos de una nieta del autor José María Palazuelos. Consta que la estrenó el actor Germán Mackay con letra suya el 25 de mayo de 1867.  Seguramente es una recreación pianística a base de un tema de tango americano”.

Uno de los estudiosos más caracterizados en la materia, el escritor argentino también letrista de obras tangueras- Francisco García Jiménez, dio a conocer, en 1967, su propia y fundamentada versión en un trabajo periodístico en que hacía mención al primer siglo de vida de este género popular.

En su relato, evoca la velada del 24 de mayo (sic) de 1867 en el teatro de la Victoria y la presentación del actor Germán MacKay, así como el estreno del tema musical titulado El negro shicoba.  La referida obra (Yo soy un neglito niñas,/ que le guta fandangueá/ y a la que le hago un pilopo/ bien plonto está cololá…), constituye para García Jiménez una ocasión que bien podría catalogarse de verdadero hito en la génesis del tango: “…desde aquel proscenio del Victoria, el actor MacKay ponía fecha de consagración pública –con imprevisibles derivaciones- al tango argentino que nacía como música negra, con el color y el ritmo de los candombes…”

Esta composición era el resultado de una silvestre letrilla, adaptada por el mismo actor, a una pegadiza melodía del pianista José maría Palazuelos. Dentro del marco de esta misma investigación, cabe consignar que este primer tango argentino habría tenido su origen en una localidad bonaerense, Chivilcoy, donde fue compuesta su música y letra para su estreno en el teatro citado. No obstante, esta definitoria detectación de este estema inicial, que puede considerarse como arranque concreto del género, conviene rastrear en lo que podríamos llamar la prehistoria del que sería el famoso ritmo del dos por cuatro. (DESCUBRIENDO A GERMÁN MCKAY GUTIÉRREZ de Vladimir Berrío-Lemm, Panamá, 2014)

 

 


martes, 30 de abril de 2024

Nelson Gonçalves -Cantor brasileño de tango- Carlos Gardel

 

Nelson Gonçalves

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Nelson Gonçalves

Isabella Oliveira

Hijo de inmigrantes portugueses, el cantante y compositor nació con el nombre de Antônio Gonçalves Sobral , en Rio Grande do Sul, en 1919, y pronto se mudó con su familia a São Paulo. Inició su carrera acompañando a su padre, que tocaba el violín y cantaba, en actuaciones en las calles y bares de la ciudad.

Tuvo varios trabajos informales para ayudar a mantener a su familia y fue boxeador antes de convertirse en artista. Participó en varios programas de primer año, ahora bajo el nombre artístico de Nelson Gonçalves, pero siempre fue rechazado, debido a su tartamudez, que padecía desde niño, y que le dio el sobrenombre de Metralha .

Cuando finalmente fue aprobado, después de años de intentos, ya casado, con hijos y residente en Río de Janeiro, recibió una invitación de la discográfica RCA Victor para grabar sus primeros compactos, en 1941, con las canciones:

Si pudiera algún día  (de Osvaldo França y Orlando Monello );

Me Siento Bien (de Ataulfo ​​Alves );

Formosa Mulher ( Constantino Silva “Secundino” y Osvaldo França );

La mujer de mis sueños ( Ataulfo ​​Alves y Orlando Monello ).

Ídolo de la radio

Al mes siguiente, Nelson fue contratado por Rádio Mayrink Veiga , iniciando una carrera como ídolo radiofónico en los años 40 y 50. Aclamado por la crítica, comenzó a ser solicitado en discotecas, emisoras de radio y en giras. En 1942 grabó veinte canciones distribuidas en diez álbumes.

Algunos de sus mayores éxitos de los años 40 fueron:

Maria Bethânia (composición de Capiba , que inspiró a Caetano Veloso a elegir el nombre de su hermana menor, cuando tenía apenas cuatro años y escuchó cantarlo a Nelson Gonçalves en la radio, en 1946);

Normalista (de Benedito Lacerda y Davi Nasser );

Caminemos (de Herivelto Martins );

y Renuncia (de Roberto Martins y Mário Rossi) .

Aún mayores fueron sus éxitos en los años 50, que incluyen:

Última Seresta (de Adelino Moreira y Sebastião Santana );

Mi adicción eres tú;

y el éxito rotundo A Volta do Boêmio (ambos de Adelino Moreira ).

Cuando se estrenó, este último alcanzó la marca del millón de copias vendidas, cifra considerada astronómica para la época.

En 1952, Nelson Gonçalves inició una exitosa sociedad con Adelino Moreira .

El segundo artista que más discos vendió en la historia de MPB

En los años 50, además de espectáculos por todo Brasil, Nelson incluso actuó en países como Uruguay, Argentina y Estados Unidos, cuando Frank Sinatra declaró que su voz era una de las mejores voces que había escuchado.

Entre finales de los años cincuenta y principios de los setenta, debido a su adicción a la cocaína, la vida de Nelson Gonçalves se vino abajo. Sólo logró abandonar definitivamente el hábito en 1973, cuando reanudó su carrera cada vez más exitosa.

Continuó grabando habitualmente en los años 70, 80 y 90 y, además de sus viejos éxitos, siempre estuvo atento a nuevos compositores, grabando canciones de:

João Donato y Abel Silva ( Simples Carinho );

Herbert Vianna y Paula Toller ( Nada por Mim );

Legião Urbana ( Aún es temprano );

y Lulu Santos y Nelson Motta ( Como Uma Onda/Zen Surfismo ).

Durante su carrera, Nelson Gonçalves grabó más de dos mil canciones, 183 discos de 78 rpm y 128 álbumes, obteniendo 38 discos de oro y 20 de platino.

Es el artista brasileño que pasó más tiempo en el mismo sello discográfico: 59 años con RCA Víctor/BMG Brasil.

Otro hito significativo alcanzado por Nelson es el de ser el segundo artista que más discos vendió en la historia de la música popular brasileña, con más de 79 millones de copias vendidas hasta marzo de 1998, un mes antes de su muerte, a los 78 años, debido a un infarto agudo de iocardio.

Nelson Gonçalves es superado sólo por Roberto Carlos , que ha vendido más de 120 millones de discos a lo largo de su carrera.

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Tomado de: https://novabrasilfm-com-br.




domingo, 28 de abril de 2024

El tango en el Brasil /

 

      Tango desde Brasil en Salón Canning, Olivia Teixeira, Fernando Lima.    



El tango en el Brasil

Agilmar Machado

El Brasil acompaña a la evolución del tango, en todas sus manifestaciones, con el mismo interés y admiración de todos los países latinoamericanos. Aún después de 1960, con el advenimiento del rock and roll y, principalmente por eso, el arraigado interés del brasileño aumentó de manera considerable, notablemente en aquellos que aprendieron a admirar la impecable presentación del ritmo porteño, su melodía, su poesía, su danza y sus intérpretes.

Podemos afirmar, con absoluta convicción, que ante el anuncio de un espectáculo tanguero y el de una banda de rock (incluso las más famosas), en cualquier ciudad brasileña importante, el primero producirá un efecto más trascendente, convocando a un público fiel y seguidor, honrando y aplaudiendo a los que preservan las raíces plantadas por Ángel Villoldo, Eduardo Arolas, Rosendo Mendizábal y decenas de otros precursores.

El brasileño, admirador del tango, sigue «descubriendo novedades» que no veía ni escuchaba en las décadas del 40 y 50, del reciente siglo pasado. Incluso en el extremo sur brasileño, donde la identidad con los países del Plata es más íntima y fuerte, nos acostumbramos, en aquel lapso de veinte años conocido como la «era de oro del tango», a aplaudir a Hugo Del Carril, Alberto Castillo, entre los cantores. Las orquestas más conocidas se limitaban a Francisco Canaro (y el Quinteto Pirincho) —que lideraba holgadamente—, Aníbal Troilo, Trío Ciriaco Ortiz y muy poco de Julio De Caro, Osvaldo Fresedo, Rodolfo Biagi, Miguel Caló, Juan de Dios Filiberto y Alfredo De Angelis.

No eran difundidos otros tantos valores, ya que los citados habían estado por aquí, en giras o a través de los pocos discos de pasta (78 rpm) que se encontraban, eventualmente, en las exiguas discotecas de las pequeñas emisoras de radios y servicios de propaladoras de la época.

Maestros y orquestas, cantores, poetas y arregladores de valor admirable, permanecían lejos del alcance de los tangueros brasileños. Recién a partir de los 60, pudimos conocer las bellas ejecuciones de Ángel D'Agostino, Francisco Rotundo, Osvaldo Pugliese, Armando Pontier y otros de la misma línea y categoría.

De la misma manera, cantores como Ángel Vargas, Enrique Campos, Nelly Vázquez, Alberto Marino, Alberto Podestá, Floreal Ruiz, hasta el gran Edmundo Rivero, entre otros, despuntaron después de 1960, cuando la nostalgia tanguera hizo que los aficionados buscaran las remasterizaciones, gracias a las que se recuperó la memoria del tango en toda su plenitud, en los días actuales.

Se conocía, sí, a Libertad Lamarque, Imperio Argentina, en grabaciones solistas, así como Alberto Arenas, Enrique Lucero, Mario Alonso, Charlo, Ernesto Famá, Nelly Omar y Ángel Ramos (todos pasaron por la orquesta de Canaro, cuyas visitas al Brasil eran frecuentes); y los ya citados Gardel, Castillo y Del Carril. Las etiquetas de los discos, en su mayoría, sólo mencionaban a las orquestas y cnatores. El cantor (o el estribillista) quedaba olvidado o en un segundo plano.

Un historiador calificó a Canaro y su relación con el Brasil: «Francisco Canaro formó y dirigió la que fue, y aún es, en la historia del tango y de los demás ritmos del Plata, la más famosa y celebrada orquesta». En cuanto a la unanimidad actual, contradecimos al historiador, sin embargo, en lo que se refiere a las décadas del 40 y 50, coincidimos con él.

Obsérvese, también, que esos astros del tango participaban frecuentemente de películas sonoras; de allí, la admiración de los aficionados al tango (que tenían como principal diversión las pantallas de los cines). Los poetas más comentados eran, de lejos, Enrique Santos Discépolo y Alfredo Le Pera.

Los orígenes del tango en el Brasil son coetáneos al desarrollo del género en el Plata. Grandes compositores de finales del siglo XIX compusieron tangos, que trascendieron: Chiquingha Gonzaga, Zequinha de Abreu y más acá en el tiempo Ernesto Nazareth.

En la primera década del siglo XX ya se verifican grabaciones de tangos creados e interpretados por artistas brasileños. Más adelante, ya en la década del 20, algunos cantores de fama nacional adhirieron al tango incluyéndolo en sus repertorios. Uno de los precursores fue Francisco Alves, conocido como el «Rey de la voz», quien tenía un notable programa en la principal emisora radial brasileña de la época, Radio Nacional de Río de Janeiro, en el horario central dominical del mediodía.

 

Surgía, entonces, Eladir Porto, cuyas grabaciones son hoy rarísimas. Fue la preferida en los eventos del Palacio do Catete (palacio presidencial), en la primera época del Presidente Getúlio Vargas (1930 - 1945). A ella le siguió Dalva de Oliveira que, después de su alejamiento del Trío de Ouro (Trío de oro), de Herivelto Martins —su marido—, del que se separó, pasó a ser solista, alcanzando lugares envidiables en las encuestas. Dueña de una voz privilegiada —ya que alcanzaba tonos muy elevados—, llegó a grabar con Francisco Canaro, en Río de Janeiro, tangos famosos como: “Tristeza marina”, “Madreselva” y “Uno”.

Otro cantor —cuya carrera se centraba en los éxitos carnavaleros— y que grabó, sin embargo, muchos tangos, fue Albertinho Fortuna. Entre sus mejores grabaciones están: “El día que me quieras”, “Nostalgias”, “Y todavía te quiero”, “La cumparsita”, “Mentira”, “Cuesta abajo”, “Garúa” y “Sus ojos se cerraron”, entre otros, todos en versiones en portugués. Carlos José, quien prefería las músicas portuguesas, contribuyó con algunos tangos.

 

Los poetas brasileños que se dedicaron a hacer versiones de los más famosos tangos argentinos y uruguayos, fueron: David Nasser, Haroldo Barbosa, Juracy Camargo, Maestro Ghiarone y Adelino Moreira. Éste último, compositor inspirado y compañero del cantor Nelson Gonçalves, hizo para este versiones inolvidables y compuso tangos brasileños. De las versiones más conocidas, podemos citar: “Nostalgias”, “Confissão” (“Confesión”), “Inveja” (“Envidia”), “Voltou uma noite” (“Volvió una noche”), “Triste abandono” (“Cuesta abajo”), “Sem palavras” (“Sin palabras”) y “Amarras”.

 

Gonçalves consagró el tango brasileño “Carlos Gardel”, compuesto por Herivelto Martins, en cuya letra —de David Nasser—, cantaba en su final: «...por eso mientras haya un tango triste, un otario, un cabaret y una guitarra, tú vivirás también, Carlos Gardel».

 

Vive aún, en la ciudad de San Pablo, una de las marcas registradas del tango en el Brasil: Carlos Lombardi; cuya perfección interpretativa fue reconocida en varias oportuniades en la Argentina y el Uruguay.

 

Lombardi se abocó a la elección de un selecto repertorio de tangos. Sus éxitos más aplaudidos se basan en las interpretaciones de “Sueño azul”, “Fueron tres años”, “A media luz”, “Envidia”, “Un tropezón”, “Milonga sentimental” (con un excelente arreglo), “Qué tarde que has venido”, entre otros. Es un cantor completo, con pinta de galán, un don similar a Del Carril o Castillo. Su voz es potente, melodiosa y vibrante, y su poder interpretativo ejemplar.

Carlos Lombardi también realizó arreglos en tango y en versión castellana, de algunos éxitos de la música popular brasileña, como: “La distancia” (de Roberto y Erasmo Carlos, versión de Buddy McCluskey) y “Dime cómo estás” (“Como vai você”, de Antônio Marcos, en versión de María Losov).

Un maestro que merece especial mención en este artículo es José Fernandes, pues, además de formar su propia orquesta típica, fundó y mantuvo, mientras vivió, dos casas de tango (en San Pablo y Río de Janeiro), en las que era muy difícil conseguir lugar.

Con nuevo y prometedor impulso, traído por la nostalgia de melodías efectivamente inspiradas, con historia y tradición, los brasileños adhieren, cada vez en mayor número, al tango. Ciudades como Porto Alegre, Florianópolis, Curitiba, San Pablo y Río de Janeiro, disponen en la actualidad de ambientes eminentemente tangueros. Además, sus casas de espectáculos y teatros siempre se llenan cuando se anuncian: Uma noite em Buenos Aires, con Alberto Podestá, Carlos Buono, Sandra Luna, Nora Roca y otros; o Antônio Magallanes, su conjunto y bailarines, o el siempre presente Raúl Bordale, que difundó el tango durante muchos años en Europa, hoy afincado definitivamente en San Pablo, brillando en el espectáculo Esta noche... ¡Tango!, acompañado por el bandoneonista César Cantero y sus Milongueros del 40, Roberto Abitante (piano), y otro cantor, Carlos Esteves, además de los bailarines Eduara y el Cuerpo de Baile 4x2, formado en el Brasil. Otra figura que actúa frecuentemente en programas de televisión en São Paulo es el cantor argentino Alberto Cabañas.

Destacamos, además, el trabajo de una excelente intérprete tanguera argentina, radicada desde hace muchos años en el Brasil: Mariana Avena. Con varios CDs editados, fundó una academia en Santos, ciudad en la que reside, y otra en São Paulo.

Traducido del portugués por Federico García Blaya.

* Artigo extraído do site argentino Todotango

 

Agilmar Machado

Enviado por Paulo Miranda em 11/01/2021

nelson goncallvez