jueves, 6 de diciembre de 2007

El día mundial del tango



Manos en el fuego

El día mundial del tango

Jaime Jaramillo Panesso

El tango es una manifestación cultural de las ciudades rioplatenses, Buenos Aires y Montevideo. Después de su nacimiento hacia 1880, se consolidó explayándose por todo el mundo, no solo en los países hispanoparlantes, sino en todas las comunidades que lo apreciaron como una música, una danza y unas letras acogedoras y entrañables, algunas teñidas de lunfardo, ese léxico de barriada y de avería que se transformó, a los pocos años, en coloquial y popular. Luego de triunfar en las grandes capitales y de canalizar su expresión artística por los nuevos medios de comunicación de entonces, el cine y la radio, los tangueros clásicos bonaerenses acuñaron el 11 de diciembre de cada año, como el Día Mundial del Tango, aunque en su comienzo el primer círculo se circunscribió a una conmemoración nacional.
El Día Mundial del Tango comenzó por una propuesta de la Asociación Gardeliana Argentina y del editor Ben Molar en 1977, la cual se plasmó en una manifestación administrativa del intendente o alcalde de la ciudad de Buenos Aires, para luego ser acogida por las organizaciones que promueven el goce y el conocimiento de la música ciudadana en otras latitudes. La justificación para la fecha citada está en que el cantor emblemático Carlos Gardel y el compositor, violinista y maestro Julio de Caro nacieron en 1890 y 1899, respectivamente, pero ambos el 11 de diciembre.
De Gardel es necesario aclarar que aún sigue siendo parte del debate su lugar de nacimiento y aún la fecha misma, puesto que el artista creó un manto sutil de misterioso encanto alrededor de sus orígenes, posiblemente por lo oscuro de su nacimiento que bien pudo ser en el Uruguay, ciudad de Tacuarembó e hijo extramatrimonial del coronel Escayola. O, como suele afirmarse en la historia “oficial”, su nacimiento ocurrió en Toulouse, Francia, con los mismos signos de padre desconocido. Lo irrebatible en la vida de Gardel es su muerte, así suene crudo, pues no hay lugar a dudas que ocurrió en Medellín, el 24 de junio de 1935. Desde la tanguedad, Gardel será el gran pionero del género que, como dicen sus admiradores, “cada día canta mejor”, lo cual es cierto por la técnica aplicada a sus viejas grabaciones que la remozan y embellecen.
Julio de Caro es otro asunto. Su perfil de violinista, compositor, director y arreglador lo proyectan como una de los grandes reformistas del género tanguero. Su aporte estético y sus renovadoras concepciones musicales lo sitúan como creador de una escuela, la escuela decareana. Como intérprete del violín se codeó con los más notables de la década de los años veinte y treinta del siglo XX, como Vardaro y Puglisi. Famoso por ejecutar el violín corneta, instrumento compuesto por un violín al cual se le agregaba una especie de bocina o cornetín, similar al de las victrolas, pero de menor tamaño, con el fin de amplificar las notas. Julio de Caro conformó un sexteto con sus hermanos, donde cumplió su papel de director y compositor de gran talento, aunque también hizo parte de otros conjuntos similares como las orquestas de Fresedo y Juan Carlos Cobián. Escribió un extenso libro, El tango en mis recuerdos, fuente importante para investigadores y estudiosos. Los tangos que mejor lo representa son Boedo, Tierra Querida y Mala Junta. Murió el 11 de marzo de 1980.
Así que los 11 de diciembre de cada año el mundo del tango remarca su compromiso musical, sentimental y estético con la más depurada expresión popular de América Latina, aunque entre nosotros haya perdido fuerza, no solo por la avalancha de la denominada música internacional, sino, además, por la labor conservadora de muchos cantantes y promotores barriales de la música ciudadana que se quedaron mirando al pasado. No ocurre lo mismo, como paradoja, con los hombres y mujeres que bailan. Son los jóvenes danzarines que alcanzan inclusive premios internacionales y que están obligados a comprender la historia, los compositores, los poetas en el tango, para que la cultura del género pase de los pies a la inteligencia argumentativa.


miércoles, 14 de noviembre de 2007

Centenario de Homero Manzi






Homero Manzi
Homero Nicolás Manzione, Homero Manzi, nació en Añatuya, Santiago del Estero, estudió en el Colegio Luppi, en Centenera y Fray Mamerto Esquiú, e hizo del barrio de Pompeya la escenografía de la mayoría de sus sueños. En las inmediaciones de ese lugar se desarrolla “Manoblanca”, un bellísimo tango curiosamente optimista sobre un “carrerito del Este” que se ufana de la mujer que lo ama y dice: “esta noche me esperan sus ojos en la avenida Centenera y Tabaré”.
El fue quien evocó un pasado mítico en el sur porteño, cantó a los amores perdidos y a los cielos añorados, y fue el culpable de que hoy Boedo sea un barrio en la nomenclatura porteña y no sólo una calle que se cruza con San Juan.Junto a su pasión lírica, que dio títulos imborrables en la memoria rioplatense, Manzi fue también lo que en los 60 se llamó “un intelectual comprometido”. Su camino político fue paralelo al de Raúl Scalabrini Ortiz y Arturo Jauretche, quien declaró públicamente que lo consideraba su guía, y al de otros jóvenes intelectuales que venían de la Década Infame preocupados por el destino y la identidad del país.
Como poeta y contemporáneo de Enrique Santos Discépolo no incursionó en el lunfardo; su tango no es el de las orillas metafóricas o concretas, sino el de una clase trabajadora que se iba perfilando en la década del 40. Todo el mundo recuerda “Sur” y “Barrio de tango” cuando de él se habla, porque pocos escribas pudieron alcanzar sus alturas con algo tan vecinal como “la esquina del herrero barro y pampa” o “el misterio de adiós que deja el tren”.
Esos tangos con música de Aníbal Troilo no pueden opacar brillos menores, pero brillos al fin, como “Malena” y “Mañana zarpa un barco”, con Lucio Demare, “El último organito” con su hijo Acho o el vals “Romance de barrio”, también con Pichuco.
Su primera y olvidada composición, “¿Por qué no me besas?” (1921) significó su acercamiento posterior a Troilo por medio de su coautor, Francisco Caso, lo que facilitó la aparición de un dueto autoral incomparable, interrumpido por su prematura muerte el 3 de mayo de 1951. También la milonga estuvo entre sus creaciones: con Sebastián Piana dio a conocer delicias como la trilogía “Milonga sentimental”, “Milonga triste” y “Milonga del 900”, que integran un stock de más de un centenar y medio de composiciones.
Homero fue brevemente periodista y trabajó como profesor de literatura, pero en 1930 fue expulsado por la dictadura de Uriburu, que también lo encarceló un tiempo. Entonces organizó una compañía de danzas que recorrió varias provincias y países limítrofes.Trabajó en teatro, radio y cine; fue mentor y cofundador de Artistas Argentinos Asociados -con Lucas Demare, Enrique Muiño, Francisco Petrone y Sebastián Chiola- cuyo primer título fue “La guerra gaucha
(1942).Guionista de “Nobleza gaucha”, “Con el dedo en el gatillo”, “El camino de las llamas”, “Todo un hombre” y “Pampa bárbara”, entre una veintena de títulos, también se dio el gusto de dirigir. Fue en “Pobre mi madre querida” y “El último payador”, ambas con Hugo del Carril, en las que recreó a José Betinotti como personaje, el payador que acercó la música de origen rural al medio urbano.

(La Gaceta)

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En el Homero Manzi, noviembre 3, fue celebrado el natalicio del gran compositor argentino.
El crítico musical Gustavo Escobar y José Rua dieron una conferencia sobre diversos aspectos de la vida y de las composiciones de Homero Manzi, así como la anotación de que Manzi compuso un porro en compañía de Efraín Orozco.
A continuación David Gutiérrez interpreto algunos tangos acompañado por el maestro Rodrigo Montoya y su hija Alejandra.



Gustavo Escobar y José Rúa en plena conferencia.


David Gutierrez acompañado por el amestro Rodrigo Montoya y su hija Alejandra


La guapa Luz Ofelia Gallo se roba la escena, Harold Dávila acompaña en esta noche de tango.

La envidiada vanidad Natalia Fernanda Álvarez Arenas y Elizabeth Benjumea López.














sábado, 27 de octubre de 2007

Aquí también se canta el Tango




Aquí también se canta el Tango
de
Alberto Burgos Herrera


Víctor Bustamante

La cultura del tango en Medellín mantuvo un bajo perfil desde la época del narcotráfico en que se tomaron medidas como controlar los horarios de los establecimientos públicos y, además de esto, la desaparecieron de las emisoras de algunos programas dedicados a las melodías. Pero en el reciente Festival Internacional del Tango celebrado en Medellín, vemos que esa presencia se mantiene intacta. Una cos es el gusto popular manipulado por las disqueras y las emisoras y otra la presencia real, el tango vive en la ciudad
Todo lo anterior para hablar de un texto fundamental, Aquí también se canta el tango de Alberto Burgos. Este texto es esencial debido a que sitúa todo el ambiente alrededor de este aire musical que recaló en Medellín y del cual se apropiaron los paisas debido a que cantó y expresó un sentimiento y una afinidad con Buenos Aires y el mundo de popular de los emigrantes.
El texto deja de lado el accidente de Gardel, y la mitomanía que gira alrededor de él, con el propósito de mostrar el posterior desarrollo del tango, los compositores, los cantantes, los lugares donde se escucha, la bohemia posible y la irrupción de otras voces y, como llegaron cantores del gran Buenos Aires y como Medellín creo un tango y un gusto por esta música.
Alberto Burgos ha escrito lo que debieron investigar los historiadores locales, apresados en la cuestión del método donde fue mas importante la manera en que lo teorizaba Marx, la bella escritura de Foucault y sus atrevimientos, y hasta los epígonos que buscan en Paris a Serres o los alumnos estólidos de Deleuze y Guatari, todos olvidaron que una cosa es el método y otra cosa son los detalles, aquellos que nunca investigaron porque les falto pasión y si estuvieron muy apegados a lo académico, a ellos les ganó Alberto Burgos que investigo, recopiló esta presencia y gusto por el tango en la ciudad así como todo el ambiente que alrededor de él se ha generado.
Para los historiadores antioqueños, y en general del país, es más importante cómo plantean sus temas los teóricos mencionados que el tema en si por algo para ellos plausible: el complejo de inferioridad que los lleva a decir que aquí no existe nada.
Este vacío lo ha llenado sin ningún alarde académico el médico Alberto Burgos, y no solo eso ha escrito diversos libros sobre el devenir musical rescatando la presencia de la música popular en nuestro medio.
He hablado de lo popular, desde ahí se establece una mentalidad, desde ahí se perpetúa un canon, desde ahí vemos que una manera de sentir lo expresa la música, esa que llega sin ser invitada desde cualquier lugar, en la calle o en una emisora y que buscamos cuando la dulce melancolía nos arredra.
En este libro está ese otro Medellín y su tejido social, los barrios, los bares, los cafés, que hacen posible esta presencia del tango, así como la noche y el livor pero sobre todo esa historia que se deshace ante nuestra perplejidad.
Cierto. Alberto Burgos ha escrito uno de los libros fundamentales sobre el tango en Medellín.

martes, 9 de octubre de 2007

MEDELLÍN Y EL TANGO




MEDELLÍN Y EL TANGO


Luz Mary León Herrera
Marionh2007@yahoo.es


Es un acierto que en la ciudad se haya celebrado “El Primer Festival Internacional de tango Ciudad de Medellín. Este esfuerzo se debe a la actual administración que por el acuerdo municipal 065 de 2005 llevó a cabo este magnifico evento. Estoy convencida de que hay que recuperar los hilos de la historia de la ciudad, marcada profundamente por su relación con el tango para comprender las razones por las que muchos habitantes de esta ciudad lo escuchen, se identifiquen con sus letras y lo adopten como su estilo de vida. El tango como una de las manifestaciones artísticas modernas más bien logradas dentro de la danza, es un ritmo que ha permanecido vigente en la idiosincrasia de muchos habitantes de Antioquia y la zona cafetera, en especial los que viven en el Valle de Aburra donde más se le ha rendido tributo a este género, ya que ha manifestado el sentir del pueblo, la realidad y el sufrimiento de los hombres, permitiendo una relación cotidiana con temas cercanos a la mentalidad de la gente que habita en esta región. Las diferentes problemáticas planteadas por este, son inherentes a la condición medellinense con anterioridad a la muerte de Carlos Gardel. La crisis económica desatada en la ciudad después de la segunda guerra mundial, agudizándose en la década de 1920 a 1930, desató una problemática social que se manifestó en migraciones de desplazados y campesinos, cinturones de miseria creciendo tanto en el centro como en la periferia. Barrios y calles de tolerancia, prostitución entre otros, que desencadenaron aquellas condiciones para que se proliferara el tango.

El señor Roberto Jaramillo, quien en la actualidad tiene noventa y seis años, nació y siempre ha vivido en Medellín, coleccionista de tangos y música antigua, lleva puesto su cabeza un sombrero que oculta una escasa cabellera. En su piel moreno están dibujadas las huellas del inexorable tiempo. Me llama la atención su prodigiosa memoria al recordar con precisión algunos datos, cuando me narra algunos pasajes de su vida: “Me aficioné al tango en mi niñez, escuchaba a mi padre cantarlos en nuestra casa. Cuando estuve en la juventud, fueron muchas las noches que compartí unas copas con él. Hablábamos de muchos temas, él era un músico ilustrado y estaba involucrado en la vida cultural de la ciudad, en la época en que esta era un incipiente pueblo. Lo escuché afirmar en varias ocasiones que los tangos llegaron a Medellín cuando los antioqueños: Alejandro Wills y Alberto Escobar viajaron a la ciudad de Buenos Aires, escucharon esas melodías de arrabal y se apasionaron por ellas. A su regreso, las trajeron en discos de acetato. Con exactitud no recuerdo el año pero fue a comienzos del siglo XX”.

“La música que se escuchaba en aquella época en Medellín incluía: pasillos, polkas, valses, tangos, bambucos, operetas y música bullanguera, acompañada de tiples, pianos y guitarras entre otros. Éstas eran interpretadas por las bandas callejeras que se ubicaban en la carrera Junín. La Banda Departamental deleitó las celebraciones que se realizaban en la ciudad. Durante varias generaciones, la tradicional familia Paniagua amenizó en las fiestas patrias y amenizó las funciones de cine u otros espectáculos que se presentaban en El Circo Teatro España. Ellos interpretaban en el trayecto de las películas que por aquel entonces eran de cine mudo, un variado repertorio que incluía tangos y otros ritmos. Con la importación de los gramófonos y vitrolas se difundió más la música de otros países y esto sucedió con el tango. Antes de la década de 1920 se escuchaba a Juan Pulido, algunas de sus canciones fueron: “Medias de seda”, “Cicatrices”, “Júrame” y “Galleguita”, y a otros cantantes que no recuerdo ahora. Con el surgimiento de Carlos Gardel, quien le dio al tango un estilo propio y revolucionario con los registros de su voz viril y melodiosa que atraía a las multitudes aunque no entendieran sus expresiones lunfardas, se rompe en dos la historia del tango en Antioquia. Al morir en esta ciudad se convierte en leyenda para sus habitantes y surge el hombre que posee la particularidad de permanecer en el tiempo y el espacio”.

En los archivos fotográficos que he apreciado de aquella época, los hombres adoptaron un estilo en su forma de vestir similar a la del Zorzal Criollo que incluía los cachacos, camisas y corbatas pero ante todo el famoso sombrero Gardeliano. He observado que en muchos bares de Antioquia y la zona cafetera, se conserva la foto de Gardel exhibida en alguna pared. Además somos muchas las personas que admiramos su voz. Otros opinan que “Gardel cada vez canta mejor”.

William Echeverri (Billy). Extraordinario músico de rostro moreno que adquiere una expresión particular cuando ríe y deja ver dos hileras de blancos dientes. Interprete de nigro spirituals y jazz, ha heredado la profesión de su padre y ha estado involucrado con la música desde su infancia, sustenta: “Con el surgimiento de la radio se fundaron dos cadenas radiales con orquestas fijas. Caracol con su emisora La voz de Antioquia tenía de director de orquesta a José María Tena. Pietro Mascheroní era el director de orquesta de La voz de Medellín que pertenecía a la cadena radial RCN. De esta manera se enriquece musicalmente la gente que habita en Medellín. El tango en la ciudad se constituyó como referente musical entre los años de 1930 a 1950, porque era la música predilecta del pueblo. Los tangos que más se escucharon en esta ciudad fueron los interpretados por José Borh: “Farolito” y “Son Cosas de la vida”. Los interpretados por Rosita Quiroga eran populares, pero los que más le gustaban a la gente eran los interpretados por Ignacio Corsini, entre ellos “El adiós” y “Sombras”. Estas canciones estuvieron de moda durante algún tiempo.

Posteriormente surgen las canciones de Carlos Gardel: “Tomo y obligo”, “Mano a mano” y “El día que me quieras”. Él había filmado cinco películas en New York entre 1934 y 1935. Como esto era novedoso para las personas que pudieron apreciarlas, se difundió de manera extraordinaria su música. En la década de 1940 surgen cantantes de todos los géneros y se escucha a Juan Arbizu, Joaquín Arias, Carlos Vieco, Gonzalo Vidal, Ortiz Tirado. También se escucha música de la región Andina, fox trots, operetas y zarzuelas, pero el tango continúa aún vigente en la ciudad tanguera”.

Quiero resaltar la influencia que ejerció el tango, asimilándose de tal manera que varios compositores de Antioquia entre ellos: Julio Erazo y Libardo Parra Toro, más conocido como Tartarín Moreira escribieron canciones para varios cantantes como Carlos Gardel y Agustín Magaldi”. Además en esta década se abrieron en el Valle de Aburra varios sitios donde aún se escuchan tangos, entre estos: El Patio del Tango en Medellín. El Torrente y el Viejo café en Bello. El Bar ATLENAL en Envigado.


El señor Aníbal Rojas, asiduo cliente del Bar ATLENAL desde hace treinta años y su propietario desde hace siete años. Coleccionista de música antigua pero en especial de tangos sostiene: --“Este bar ubicado en carrera 38 sur No 37-3, fue fundado en 1937 por el señor Ernesto Álvarez con el nombre de Don Quijote para escuchar tangos, aquí se ha escuchado esta música por tradición. Él lo vendió a otro propietario hasta terminar en manos del señor Arnoldo Urdinola, quien en 1965 le cambió este nombre por ATLENAL (Atlético Nacional). Urdinola lo conservó hasta el año 2000 cuando lo negociamos”.

Me llama la atención de este sitio que conserva la misma edificación desde su fundación en una ciudad donde la construcción esta en pleno auge. Está decorado con un antiguo piano y un mostrador de madera. En las paredes se exhibe las fotos de varios intérpretes de tango, afiches y objetos del Club Atlético Nacional.

Recuerda Don Aníbal: “Varias personas me han hablado de “EL Patio del Tango”, cuando estaba ubicado en un sótano en Junín entre Amador y Maturín. Las personas que lo conocieron afirman que se presentaban en este establecimiento los mejores espectáculos de tango de la ciudad. Su propietario era el señor José Aníbal Moncada, apodado el Gordo Aníbal, quien después de haber tenido otros negocios en varios sitios, estableció El Patio del Tango en el barrio Antioquia. No conocí este bar cuando estaba ubicado en el centro de la ciudad, pero he ido en varias oportunidades al Patio del tango del barrio Antioquia y conocí a su propietario El Gordo Aníbal, era un personaje de estatura mediana, contextura robusta, piel blanca y ojos claros. En varias oportunidades pude apreciar sus espectáculos de tango. Poseía una voz especial para hacer de maestro de ceremonias, se vestía con cachacos de colores llamativos para anunciar los números de los artistas”.

“La primera vez que visité El Patio del Tango, lo hice con un amigo de ambos. Observando la foto de Carlos Gardel me di cuenta de que estaba perforada, le pregunte que le había sucedido a este cuadro. El Gordo con una sonrisa en su rostro nos narró una anécdota que le sucedió cuando este negocio estaba ubicado en el centro de Medellín: “Cierto día apareció un hombre un poco ebrio, se paró en la barra y se tomó varios aguardientes y se emborrachó. Se acercó al escenario y sacó su revolver, le hizo dos tiros al cuadro de Gardel. Las personas que estaban en el negocio se tiraron al piso para protegerse. El borracho guardó su arma y le dijo a los concurrentes: “Tranquilos muchachos que este problema no es con ustedes, sino con Gardel”. Este hombre sacó unos billetes que lanzó al escenario y se marchó. El Gordo Aníbal jamás se deshizo de este cuadro, por el contrario, lo trasladó a los negocios que tuvo hasta parar en una de las paredes del Patio del Tango del barrio Antioquia”.

He apreciado en la literatura de nuestra ciudad que por aquellos años surgieron una serie de personajes que tuvieron que ver en el mundo del malevaje. Matones diestros en manejar los cuchillos. Estas situaciones se pueden apreciar en la novela “Aire de tango” del escritor Manuel Mejía Vallejo.

AL FIN UN FESTIVAL INTERNACIONAL DEL TANGO INVOLUCRA A TODAS LAS ESFERAS DE LA CIUDAD

Quiero resaltar ese hecho trascendental del pueblo antioqueño y es esa buena energía para difundir a las generaciones ulteriores la pasión por el tango. Como antecedente de este festival esta el enorme esfuerzo de la ciudadanía en anteriores años cuando se realizaron otros festivales. El Festival Internacional de Tango Ciudad de Medellín lo realizó La Secretaria de Cultura Ciudadana. Tuvo por objetivo difundir el tango y llevarlo a los lugares públicos para el gran número de habitantes que viven al margen de la vida cultural por sus dificultades. Se inauguró el viernes 22 de junio de 2007, en la carrera 45, en el barrio Manrique, en un negocio conocido como Palos Verdes. Esta vía se reconoce como el epicentro del tango. En este sector esta ubicada La Casa Museo Gardeliana, inaugurada en 1972. Su fundador es el Argentino Leonardo Nieto, un extranjero que se quedó viviendo en esta ciudad.

El señor Leonardo Nieto me confirmó la visita de algunas personalidades a la Casa Museo Gardeliana, entre ellas escritor Jorge Luís Borges. Cuando el escritor estuvo de gira por Medellín del 18 al 21 de abril de 1978, invitado por La Biblioteca Pública Piloto, se le realizó un acto de reconocimiento en este museo, ya que el escritor era un apasionado por los tangos, incluso interpretó algunos, pero sólo gustaba de aquellos que surgieron antes de Carlos Gardel, no le agradaban su melodías, ni aquellos interpretes posteriores a él. Estuvo en este establecimiento por varias horas, no le agradó la música de esa noche, pues de los tangos que el escritor solicitó sólo habían algunos y prefirió marcharse.

En la inauguración del festival participaron las orquestas Argentinas de Jorge Dragone y Los Reyes del Tango. Las orquestas colombianas: Luces de Buenos Aires, Fantasía Argentina y Neotango. Además de bailarines argentinos y colombianos. Un hecho trascendental para la historia del tango en nuestra ciudad fue que mientras se inauguraba El Primer Festival de Tango Ciudad de Medellín, uno de los más fieles seguidores del tango, el señor José Aníbal Moncada murió a las nueve y media de la noche. Cuando se confirmó la noticia de su fallecimiento, el secretario de cultura de Medellín: Jorge Melguizo informó la noticia al presentador para que la transmitiera al público. El animador pidió un minuto de silencio a los asistentes y más de veintiséis mil personas se negaron y por el contrario prorrumpieron en aplausos. El Gordo Aníbal estaba muy enfermo y sus setenta y ocho años dejaron huellas en su cuerpo, presentando varias complicaciones que le desencadenaron la muerte. Quiero Rendirle un justo homenaje, destacando que con su muerte, se nos fue un personaje que hizo historia del tango en Antioquia y en el país. Porque fue un apasionado por esta música y le rindió tributo durante toda su vida. Fueron muchas las generaciones que visitaron sus establecimientos, disfrutando de los mejores espectáculos y tangos que llegaron a Medellín.

Me parecieron de excelente calidad las presentaciones realizadas en este festival, más de cuarenta espectáculos que incluyeron: maratones de tangos y milongas, exposiciones, conciertos, ballet, cantantes, tablados, bailarines. Gabriel Soria Vicepresidente de la academia de tango y productor del canal Solo Tango llegó a la ciudad con una delegación de treinta personas entre las que se encontraban músicos, bailarines y cantantes entre otros. El público las disfrutó y además hizo acertados comentarios sobre las maratones de baile y el concurso: “La Voz del Tango” ya que la asistencia fue masiva.

Algunos de los espectáculos que me llamaron la atención tanto por su calidad como por la afluencia de público fueron: El sábado 26 de junio se dieron clases gratuitas de baile de tango en varios parques y espacios públicos de la ciudad: Manrique, Aranjuez, La Milagrosa, Campo Valdés, Villa Hermosa, Boston, El Poblado, La Floresta y el corregimiento de Santa Elena entre otros.

Ese mismo día se presentó en el teatro Metropolitano el intérprete de tangos Sergio Bermejo, conocido como Malevo, quien es llamado El padre del tango electrónico. Por tal razón se le considera el heredero de Piazola. Varias personas que apreciaron este espectáculo tienen opiniones encontradas sobre el nuevo tango. El señor Martín Puentes, secretario de la Asociación Gardeliana de Colombia, con sede en La Casa Cultural del Tango Homero Manzi, sostiene: “El tango que interpreta Malevo ha perdido la esencia, ya que el tango electrónico no va bien con el tango tradicional”. El cantante y conocedor de tangos argentino Luís Ferrer considera:”El tango electrónico no ha perdido su naturaleza. Hay público para todos los gustos, no hay que ser intransigente y pegado a lo tradicional. En Argentina se esta haciendo un nuevo tango para esta generación. El tango tradicional se ha quedado en Colombia, Perú y Chile. La idea de que la gente se quede con lo antiguo no es más que una estrategia empresarial para que sólo se escuche lo que ya esta grabado y no se contraten nuevos cantantes y orquestas”.

Me pareció acertado por parte de los organizadores, el justo homenaje que se le hizo a Carlos Gardel, el domingo 24 de junio a las cuatro p.m. en el aeroparque Enrique Olaya Herrera. Participaron en este evento los Argentinos Roberto Ayala, Hugo Marcel, José Luís Rocha, Mabel Aguilar y los colombianos David Gutierrez, Alexis Trejos y Ada Román, además de orquestas y bailarines argentinos y colombianos. Los asistentes disfrutamos como nunca la calidad de las parejas de baile y los cantantes que con sus extraordinarias voces rememoraron al Zorzal.

Uno de los espectáculos que más disfruté fue la presentación de El Ballet Folclórico de la Republica de Argentina, realizada el lunes 26 de junio, en el Teatro Pablo Tobón Uribe. Rescato la forma como este ballet se ha dedicado al estudio de las obras del folclore tradicional y costumbrista de Argentina. Sus directores son Alba Rodríguez y Alejandro Mendoza. Esta función se dividió en dos partes. En la parte inicial presentaron un complejo repertorio de las danzas más representativas de Argentina: gato, zamba, chacarera, escondido, malango con facón entre otras. En la segunda parte presentaron un performance de la evolución del tango, desde sus inicios hasta alcanzar un alto pedestal en los salones de la burguesía y difundirlo en varios países europeos y el Japón entre otros, donde han surgido excelentes orquestas y cantantes de este género musical. Finalizó la función con la presentación del rítmico baile de zapateo. Quiero resaltar el extraordinario manejo de las luces, de gran impacto visual que dieron los cambios de tonos a los trajes de los bailarines y sus acompasados ritmos que impactaron a los espectadores, quienes les otorgaron un merecido aplauso a los artistas.

Creo que una de las presentaciones que más defraudó a los espectadores fue la que realizó Daniel Melingo, el miércoles 27 de junio en el teatro Metropolitano. Su orquesta interpretó unas milongas de tonos lúgubres que fusionan composiciones propias y ajenas, inspiradas en el Buenos Aires contemporáneo. Esta velada no llenó las expectativas ya que el público de Medellín no esta acostumbrado a esta variedad de tango. El señor Martín Puentes sostiene “Esta clase de tango no gusta por el momento en Medellín, más de la mitad del público se retiró antes de terminar la función.

El jueves 28 de junio se presento en el teatro Pablo Tobón Uribe una función de tango sinfónico de La orquesta filarmónica de Medellín. Bajo la dirección de Diego Ospina interpretaron arreglos de los tangos tradicionales: “Volver”, “El día que me quieras”, “Cuartito azul”, “Adiós muchachos”, “Adiós Nonino” de Piazola entre otros. Hernando Velásquez, músico egresado de la Universidad de Antioquia, opina: “El tango sinfónico en general estuvo bien, tanto desde el punto de vista interpretativo como en el los arreglos que se hicieron de estas obras. Lástima que no hubo interpretaciones a nivel vocal, sino solamente instrumental”. Considero que esta fue una extraordinaria presentación para aquel público amante del tango clásico. El teatro se llenó y los asistentes hicieron acertados comentarios de la función.

Creo que lo que definitivamente, motivó al público medellinense a participar y asistir masivamente al festival fueron las excelentes presentaciones brindadas por las parejas de baile de tango, tanto de escenario como de salón. En la maratón de tango que se realizó el viernes 29 de junio en el pasaje Carabobo, entre las cuatro de la tarde y las dos de la madrugada, participaron 97 parejas, de las que se seleccionaron 24 para la final del campeonato que se realizó el domingo 1de julio en el Cerro Nutibara, en el teatro al aire libre Carlos Vieco. Concluyó con la elección de los ganadores de las dos modalidades. Los finalistas del campeonato de parejas en la categoría Tango Salón fueron: primer puesto: Diego Benavides y Natacha Agudelo. Segundo lugar fue para la pareja de Marcelo Mesa y Laura Isabel Vargas. Tercer puesto: Augusto Giraldo y Natalia Restrepo. Se otorgó una mención especial para Mauricio Londoño y Natalia Restrepo. Categoría Tango Escenario: Primer puesto: Adelaida Mejía y Jhon Alexander Blandón. Segundo puesto: Cristian López y María A. Sánchez. Tercer puesto: Natalia Pérez y Mauricio Galarzo. Mención de honor para Byron Torres y Vanesa Hortúa. El cantante Luís Ferrer opina “El nivel de baile de las parejas fue excelente y brindaron a los asistentes un buen espectáculo”.

La final el concurso. “La voz del tango” se realizó el sábado 30 de junio en el cerro Nutibara. Los ganadores fueron: primer puesto: Juan David Gutiérrez. El segundo puesto lo ocupó Juan Sebastián Gutiérrez. El tercer puesto: Stella Tobón. Resalto la calidad de las voces de los participantes que brindaron lo mejor a un público deseoso de escuchar nuevos talentos. Las eliminatorias fueron reñidas y fue justa la elección de los jurados al escoger estas prometedoras voces. Aunque algunos participantes entre ellos Luís Ferrer no estuvieron de acuerdo con dicha elección, argumentando que no favoreció para nada la distancia con la que el jurado apreció a los participantes.

El festival se clausuró el lunes 2 de julio con la premiación a los participantes. El señor Martín Puentes, sostiene: “Es la primera vez que en Medellín se realiza por Acuerdo Municipal El Primer Festival Internacional del Tango Ciudad de Medellín. A este se le puso ganas y aunque se habían realizado otros festivales, no tuvieron la trascendencia de este, por dos razones: la primera fue por su organización. Los espectáculos fueron masivos y las actividades programadas se realizaron para la comunidad que quiso hacerse presente, se motivó a las nuevas generaciones a involucrarse con el tango e invitar a los mayores para rememorar la música que escucharon en su juventud. En segundo lugar porque se logró garantizar la continuidad de este festival que pasará a la historia”.

Resalto el compromiso de los organizadores de este festival, se presentaron una variedad de espectáculos en Medellín, la ciudad de los contrastes, la prisa, la violencia, la indiferencia y las conquistas. Sus habitantes se olvidaron por unos días de su problemática y se dieron cita en este festival, asistieron masivamente a los espectáculos programados. La gente disfrutó de los parques, centros comerciales, recintos, plazoletas y bares entre otros y se les rindió un merecido homenaje a los principales promotores del tango en esta ciudad: Hernán Caro, Leonardo Nieto, Aníbal Moncada y Jaime Jaramillo Panesso.

Agradeciendo a las personas que hicieron posible esta crónica y aportaron sus testimonios.

Septiembre 27 de 2007

Noche de Tango en el Ateneo






El pasado 10 de octubre el Comité de Tango de Medallón, efectuó una velada para darle un saludo y un brindis a la candidatura para el concejo a JohnFredy Toro. Se proyectó una película y cantaron Jenny Lorena Restrepo, Alexis Trejos, David Gutierres y Wilson Vélez.
Fotografías de Verónica Ramírez








































domingo, 7 de octubre de 2007

Octubre 10 en el Ateneo encuentro de Tango





Reunion en el Homero Manzi del Comité de Tango de la ciudad, con el concejal John Fredy Toro, hace unos días.
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El día 10 de Octubre, miércoles, a las 7 y 30
de la tarde, habrá un encuentro con
John Fredy Toro y la gente de tango en
El Ateneo Porfirio Barba Jacob






Delegación colombiana de tango en Buenos Aires


En esta fotografía Wilson Vélez realiza gestiones con el Plenario de la Academia Nacional del Tango ( dedicada a ciertos tangueros)




Wilson Vélez y Delegación de Bailarines de Medellín .



Delegación de Medellín en la Academia Nacional del Tango.



Wilson con Diego M. Rivarola, Director para Latinoamerica de la Cumbre Mundial del Tango.