sábado, 6 de noviembre de 2010

CERTIFICADOS DE DEFUNCIÓN DE GARDEL




CERTIFICADOS DE DEFUNCIÓN DE GARDEL, LA MEDELLÍN EN LA CUAL ACTUÓ Y LAS PERIPECIAS DEL REGISTRO CIVIL EN COLOMBIA, LAS CUALES FIGURAN HASTA EN LA NOVELA “CIEN AÑOS DE SOLEDAD” DE GABRIEL GARCÍA MÁRQUEZ


Luciano Londoño López

Medellín, 24 de junio de 2008


Esta nota está enmarcada dentro de los lineamientos propuestos por la Academia Porteña del Lunfardo: “Sacar a Gardel del anecdotario”.

Para la época del accidente en que falleció Gardel en Medellín, las principales autoridades eran Alfonso López Pumarejo (Presidente de Colombia), Juan C. Ángel (Gobernador del Departamento de Antioquia) y Luis Guillermo Echeverri (Alcalde de Medellín).

Medellín es la capital del Departamento de Antioquia y contaba con 160.000 habitantes. El dólar se cotizaba a $ 1.84. El periódico El Colombiano valía 5 centavos el ejemplar. El valor de un recorrido en taxi era de 5 centavos y una libra de carne vacuna de primera costaba 15 centavos.

Carlos Gardel se presentó en Medellín, en el Circo Teatro España, el martes 11, el miércoles 12 y el jueves 13 de junio de 1935. Los precios fueron Palco un peso, Luneta 60 centavos y General veinte centavos.

El periódico El Colombiano de junio 12/1935, dijo en la página 5ª, Ecos y Comentarios: “El triunfo de Carlos Gardel. Fuera del éxito de taquilla, quizá no registrado antes en Medellín, la representación de Carlos Gardel constituyó la más soberbia y espectacular afirmación de arte puro (…)”. Y en su edición de junio 14/1936 se afirmaba en la página 7ª, Ecos y comentarios: Gallardo gesto de Gardel. Se alaba la actitud del cantante al realizar una tercera función en vista de que a la segunda no pudo ir mucha gente debido a un fuerte aguacero. “No obstante superó la entrada de la noche del debut”.

La muerte de Gardel ocurrió a las 3:05 de la tarde del lunes 24 de junio de 1935 (hora colombiana), o sea a las 5:05 de la tarde, hora argentina. El cantor fue enterrado el 25 de junio, en Medellín, en el Cementerio de San Pedro, Sector Norte, Galería San Pablo, bóveda 511103. Los sepultureros fueron, tanto el día del entierro como el día de la exhumación, los señores Francisco Echavarría y José Londoño.

Pasajeros de los dos aviones accidentados, cuando murió Gardel:

Los norteamericanos Stanley B. Harvey (piloto) y Jack McMillan (copiloto), del F-31, solo llegaron hasta Medellín pues allí se cambió la tripulación por Samper y Forster.

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F-31* SACO/ Trimotor
5-AT-6
1. Carlos Gardel
2. Guillermo Barbieri (Guitarrista)
3. Jose Maria Aguilar ( Guitarrista)
4. Alonso Azaff (Agente de Relaciones Públicas)
5. Alfredo Lepera
6. Celedonio Palacios
7. José Plaja (Profesor de Ingles)
8. Domingo Riverol (Guitarrista)
9. Henry Schwartz
10. Ernesto Samper (Piloto)
11. William Forster (copiloto)
12. Grant Flynn (Jefe de Operaciones y Ayudante de Cabina)
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C-31 SCADTA/
5-AT-112 “Manizales”

1. Estanislao Zuleta Ferrer
2. Guillermo Escobar Vélez
3. Jorge Moreno Olano
4. Lester W. Strauss
5. Hernando Castillo (Botones o Ayudante de Cabina)
6. Hans Ulrich Tomm (Piloto)
7. Hartmann Furst
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12+7= 19 pasajeros en total en las dos naves
En rojo los tres (3) sobrevivientes


Según la historia oficial, el sábado 29 de junio de 1935, en Buenos Aires, en la sede de la Asociación Argentina de Artistas de Radio y Varietés, quedó constituida la Comisión de Homenaje a Carlos Gardel, la cual tenía como Presidente a Francisco Lomuto y como Tesorero a Francisco Canaro. Ese mismo día la comisión se dirigió al gobierno para solicitar la repatriación de los restos. En esa fecha, Armando Defino (apoderado de Gardel) recibe un telegrama desde Toulouse-Francia, de Berthe Gardes autorizándolo para repatriar los restos. Pero antes de llevar a cabo el cometido, Defino viaja hasta Toulouse, desde donde regresa a Buenos Aires con Berthe Gardes, en agosto 11/1935.

Por el cadáver viajó el apoderado de Gardel, Armando Defino. Éste partió de Buenos Aires en septiembre 14/1935 (en compañía de su esposa). Primero fue a Nueva York y luego continuó el trayecto pasando por las mismas ciudades donde Gardel actuó, con el objeto de hacer controles de administración. Defino llegó a Medellín en diciembre 3/1935 y partió de la misma en diciembre 25/1935. Él no viajó con el féretro sino en avión a Cali y de allí a Buenaventura.

Luis Gómez Tirado, representante del expreso colombiano Ribón transportó hasta Buenaventura, en julio de 1935, el equipaje de Gardel compuesto por 26 bultos. También transportó luego el cadáver de Medellín hasta Buenaventura.

La exhumación se hizo en Medellín en diciembre 18/1935, a las 5:25 de la tarde. Así lo informó el periódico El Colombiano en su edición del día 19 de diciembre. Este día, en el tren de 6:00 de la mañana, partió el féretro hacia Buenaventura. El Ferrocarril de Antioquia, como homenaje al cantor, no cobró el valor de los fletes. El viaje Medellín-Buenaventura duró seis días. En diciembre 20/1935 el cadáver permaneció en Supía. Después, en parte del trayecto, el ataúd debió ser llevado en hombros por varias horas, por caminos de herradura.

Después de Supía no hay registro periodístico, porque el periódico El Colombiano estuvo de vacaciones entre diciembre 22/1935 y enero 2/1936.

El cadáver parte de Buenaventura en diciembre 28/1935, en el vapor Santa Mónica y llega a Balboa-Panamá. Allí transbordan al vapor Santa Rita y llegan a Nueva York en enero 7/1936. Embarcan en Nueva York en enero 18/1936. Llegan a Montevideo en febrero 4/1936. Ese mismo día, a las 12:00 de la noche, parten para Buenos Aires, a donde llegan en febrero 5/1936. Los restos son depositados en el Cementerio de la Chacarita en febrero 6/1936.


Natalio Botana, director - propietario de “Crítica”, inició en este diario una campaña para desviar la atención pública (respecto del negociado de las carnes con Inglaterra) haciendo aparecer artículos relacionados con el cantor: “La madre de Gardel”, “La infancia de Gardel”, “Los amigos de Gardel”, “Los amores de Gardel”, etc. Y se dio comienzo al plan de repatriación Argentina de los restos mortales del cantor. Este episodio es evocado por Helvio Botana, hijo de Natalio, en el capítulo “La manito que da Gardel después de muerto” de su libro: “Memorias. Tras los dientes del perro”.
Aunque La Nación también informó sobre el tema, el periódico más leído de la época, el de mayor tiraje y el que más compraba la población era CRÍTICA, el cual sacaba seis ediciones diarias, siendo la más famosa "Crítica 5a".
Por ello, en ese periódico, se dio a conocer ampliamente sobre la partida el 14 de septiembre de 1935 de Armando Defino (apoderado de Gardel) rumbo a Colombia, sobre la exhumación de los restos en Medellín, la partida de Buenaventura y la llegada a New York, la salida para Buenos Aires, la llegada a Montevideo, el desembarco final en Buenos Aires y el depósito de los restos en el Cementerio de la Chacarita, el 6 de febrero de 1936. Fue en realidad un velorio de cerca de siete meses, mediante el cual el cadáver de Gardel sirvió para que se olvidara el negociado de las carnes y el asesinato del diputado Bordabehere. El diario Crítica contribuyó en mucho a aprovechar la fama de Gardel para tapar el escándalo del negociado de las carnes con Inglaterra.

LA ACADEMIA PORTEÑA DEL LUNFARDO Y LOS CERTIFICADOS DE DEFUNCIÓN DE GARDEL:
En el “Libro de los treinta años”, la Academia Porteña del Lunfardo (Buenos Aires - Argentina) publicó en 1993 una nota nuestra titulada “Certificados de defunción de Carlos Gardel”, en la cual se aclaran las dudas sobre el verdadero texto de estos certificados y se trata de explicar el por qué existen en Medellín dos certificados de defunción del cantor: el eclesiástico expedido por la Parroquia de Nuestra Señora de la Candelaria y el civil expedido por la Oficina de Catastro y Estadística del Municipio de Medellín.

Se cita en esa nota los textos originales de los certificados y se hace énfasis en que tanto la partida eclesiástica como el certificado civil están escritos a mano, con pluma y tinta líquida negra, en cada caso con un solo tipo de letra (y en cada caso escrito por una sola persona), sin tachaduras ni enmiendas y entre las palabras no hay espacios que permitan deducir que pudo haberse agregado alguna palabra más o cambiado alguna de las originalmente colocadas.

En dicha nota se recalca que las copias de ellos, que aparecieron en Argentina y Uruguay para iniciar los procesos de sucesión, son falsas, diferentes e irregulares, puesto que en los mismos se modificó o alteró el real contenido de la información original, introduciendo sutiles variaciones, para facilitar los trámites sucesorios, tanto en Uruguay como en Argentina.


POR QUÉ SE HABLA DE FALSEDAD EN LOS CERTIFICADOS DE DEFUNCIÓN DE CARLOS GARDEL:

El Código Penal Colombiano sobre falsedad en documento público señala: “Artículo 287. Falsedad material en documento público. El que falsifique documento público que pueda servir de prueba, incurrirá en prisión de tres (3) a seis (6) años. Si la conducta fuere realizada por un servidor público en ejercicio de sus funciones, la pena será de cuatro (4) a ocho (8) años e inhabilitación para el ejercicio de derechos y funciones públicas de cinco (5) a diez (10) años”. “Artículo 288. Obtención de documento público falso. El que para obtener documento público que pueda servir de prueba, induzca en error a un servidor público, en ejercicio de sus funciones, haciéndole consignar una manifestación falsa o callar total o parcialmente la verdad, incurrirá en prisión de tres (3) a seis (6) años”.

El Diccionario de la lengua española, Espasa-Calpe S.A., Madrid, 2005, trae las siguientes definiciones; “FALSIFICACIÓN: 1. f. Imitación o copia que se quiere hacer pasar por auténtica”. ADULTERACIÓN: 2. Falsificación o manipulación de la verdad: adulteración de la información”.

El Diccionario de la Real Academia Española define FALSEDAD (del lat. falsĭtas, -ātis) así: “1. f. Falta de verdad o autenticidad. 2. f. Falta de conformidad entre las palabras, las ideas y las cosas. 3. f. Der. Delito consistente en la alteración o simulación de la verdad, con efectos relevantes, hechas en documentos públicos o privados, en monedas, en timbres o en marcas”.

El Diccionario Jurídico trae las siguientes definiciones: “FALSEAR: Cometer un delito de falsedad”. “FALSEDAD: Alteración o mutación de la verdad hecha con dolo en perjuicio de otro”.
La Enciclopedia Católica señala que FALSEDAD (Del latín Falsitas) es “Una perversión de la verdad que se origina en el engaño de una parte, y culmina en el daño de otra”.
El Diccionario de Expresiones Latinas dice: “Non est falsum sine dolo: No hay falsedad sin dolo. Aforismo jurídico que significa que para que exista falsedad punible no basta que ésta se haya realizado materialmente, si no que es preciso que lo haya sido con ánimo criminal y doloso, o sea con deliberada intención de alterar la verdad”.

El Diccionario Soviético de Filosofía (Ediciones Pueblos Unidos, Montevideo 1965) dice que FALSEDAD es: “Enunciación que tergiversa la situación real de las cosas. Gnoseológicamente, ya Aristóteles, definió la falsedad; consideraba falso lo que entra en contradicción con la realidad: si el juicio une lo que en la realidad está desunido o desune lo que está unido realmente, es falso. De la falsedad ha de distinguirse lo que carece de sentido, es decir, lo absurdo. Desde el punto de vista psicológico y ético, hay que diferenciar la falsedad consciente y la no intencionada”.

Los cambios, en cada uno de los certificados de defunción, estuvieron orientados a no llamar la atención o a no crear resistencia en cada uno de los lugres en donde se radicaron los trámites sucesorios. En el que se llevó a Uruguay se dice que Gardel es uruguayo de 48 años, para hacerlo parecido al Gardel del pasaporte. Y en el que se llevó a Argentina se dice que Gardel es vecino de Argentina, para no tener problemas al aportar el certificado francés.

En el Libro de Defunciones 1932-1935, de la Oficina de Catastro y Estadística del Municipio de Medellín, de Gardel se dice que tenía 40 años, que era soltero, cantante, que falleció en accidente de aviación y en el espacio correspondiente al lugar de fallecimiento nada se dice y hay rayas. En observaciones aparece el nombre del médico que certificó la muerte: E. Botero Marulanda. La adulteración consistió en hacer aparecer a Gardel con 48 años de edad, patria Uruguay, nacionalizado en la Argentina. Con este certificado se inició la sucesión en Uruguay.

En el Libro 49 de Defunciones eclesiásticas, folio 298, de la Parroquia de Nuestra Señora de la Candelaria, bajo el número 1191, respecto a Gardel se dice que era soltero, oriundo de la Argentina, de cuarenta años más o menos, que murió quemado en accidente aéreo en el aeródromo de esta ciudad, en la tarde de ayer veinticuatro de los corrientes, hijo de Carlos y Berta Gardel. En esta partida no figura la patria ni el lugar donde está nacionalizado, residenciado, domiciliado o naturalizado el cantor. La adulteración consistió en hacer aparecer a Gardel como "vecino de la Argentina". Mientras que el original dice "oriundo de la Argentina". Con este certificado se inició la sucesión en Argentina.

Armando Defino estuvo en Medellín (con su mujer y sus hijas) entre los días 3 y 19 de diciembre de 1935. En estos 16 días logró obtener los dos certificados, el civil y el eclesiástico, ambos documentos públicos con las variaciones que le facilitarían su gestión en los procesos sucesorios.

LAS PERIPECIAS DEL REGISTRO CIVIL EN COLOMBIA FIGURAN HASTA EN LA NOVELA “CIEN AÑOS DE SOLEDAD” DE GABRIEL GARCÍA MÁRQUEZ:

Como manera de que se entienda cómo funcionaba la actividad del Registro Civil de las personas, en Colombia, en la época del accidente en que falleció Gardel, y por qué existen dos certificados de defunción del cantor (uno civil y otro eclesiástico) haremos algunas precisiones, así:

El Registro Civil en Colombia se inició a partir de 1939 (tres años después de haberse iniciado la sucesión de Carlos Gardel). Antes de mayo 10/1939 cumplían esta función los Párrocos de la Iglesia Católica y los certificados que ellos expedían tenían la validez que hoy tienen los certificados expedidos por los Notarios. El Registro Civil se inició con la Ley 92 de 1938 y el Decreto 1003 de 1939, los cuales hoy en día están derogados por otras normas legales.

Antes de 1939, en Colombia el documento eclesiástico era el usualmente aceptado para adelantar sucesiones y demás trámites en donde fuera necesario acreditar el fallecimiento de cualquier persona.

Sin embargo, a pesar de ser en esa época Colombia un país tan católico, había ocasiones en que no existía la partida eclesiástica de defunción, porque no se había realizado el rito católico para la inhumación. Y ello se daba en personas que hubieran profesado una religión diferente, en los suicidas, en los excomulgados reconocidos, etc.

Para los trámites relativos a este tipo de personas se acudía, de manera supletoria, a un listado estadístico de defunciones que se llevaba en la Alcaldía de cada municipio.

A partir de 1863 en Colombia se hizo obligatorio el matrimonio civil, por lo que el matrimonio católico pasó a ser una simple unión libre frente al poder civil. La filiación natural no existía. Las leyes 57 de 1887 y 153 de 1887 refrendaron retroactivamente la validez del matrimonio católico.

En vigencia de la constitución de 1886, en 1887 se pactó un Concordato que impuso como obligatorio el matrimonio católico para todos los que profesaban dicho culto. La imposición del clero llegó al extremo de que la Ley 30 de 1888 elevó a causal de nulidad de pleno derecho, de un matrimonio civil, la celebración de otro católico por cualquiera de los cónyuges con una tercera persona. Esta disposición siguió hasta cuando se aprobó el nuevo Concordato por medio de la Ley 54 de 1924. Solamente con la Ley 45 de 1936 pudo decirse que comenzó un verdadero régimen para los hijos nacidos fuera del matrimonio, llamados hijos naturales.

Antes de la Ley 45 de 1936, los hijos no matrimoniales se clasificaban en dos grandes grupos, así:

1. Hijos simplemente ilegítimos
2. Hijos espurios, bastardos o de dañado o punible ayuntamiento:
2.1. Hijos incestuosos
2.2. Hijos adulterinos
2.3. Hijos sacrílegos

Hijo simplemente ilegítimo era el nacido de padres que, al momento de la concepción, no estaban casados entre sí, pero podían casarse válidamente.

Hijo espurio, bastardo o de dañado o de punible ayuntamiento era el nacido de padres que, al momento de la concepción, ni estaban casados ni podían casarse válidamente entre sí.

Hijo adulterino era el nacido de personas que, al momento de la concepción, una de ellas por lo menos estaba ligada con vínculo matrimonial.

Hijo sacrílego era el engendrado o concebido por religiosos o clérigos.

Hijo incestuoso era el nacido de padres ligados por la relación de parentesco que les impedía casarse.

Existía una última clasificación que era la de los llamados hijos mánceres, que solamente era social y personalmente ofensiva, que se aplicaba a los hijos no legítimos de las meretrices. Al hablarse de ellos se hacía alusión únicamente a la madre, puesto que según la ley era “hijo de soltera o viuda que se prostituye a muchos y cuyo padre es incierto”.

La situación del ilegítimo no constituía un estado civil porque de ella no se derivaban derechos ni se le creaban obligaciones por razón de parentesco. Se les negaba los derechos de todo hijo nacido por fuera del matrimonio católico, afectándoles tanto en el aspecto civil como en el sucesorio, pues no se les concedía ninguna clase de derechos patrimoniales sobre los bienes del padre.


Fue una disposición que sancionó el presidente Manuel María Mallarino, el 1 de mayo de 1856, la que señaló que los notarios llevarían los registros de nacimiento, defunciones, matrimonios, reconocimiento de hijos naturales y adopciones, y además reglamentó el registro de matrimonio civil que se celebraba ante el Juez Civil Municipal. La Ley 92 de 1938 y su Decreto reglamentario 1003 de 1939 (cuatro años después del fallecimiento de Gardel) ordenaron la obligatoriedad de estos últimos y ratificaron la competencia de los notarios para llevarlos. Fue el desmonte de las partidas eclesiásticas.

En 1985 se dictó la Ley 96, la cual dio a la Registraduría Nacional del Estado Civil el manejo total del registro civil de las personas. Para que el cambio no fuera tan abrupto, el ente lo asumiría gradualmente. Además, esta competencia legal se consagró constitucionalmente (artículo 266).


Durante muchos años algunos sectores del partido liberal fueron partidarios de darles a los “hijos naturales” idéntico tratamiento al de los hijos legítimos. En los gobiernos de Olaya Herrera, López Pumarejo, Lleras Restrepo y López Michelsen se presentaron al Congreso iniciativas con este propósito. Pero ninguna logró ser aprobada.

Este tema lo trata Gabriel García Márquez en “Cien años de soledad” (capítulo 9°) cuando una comisión de liberales visita en Macondo al Coronel Aureliano Buendía para discutir la encrucijada de la guerra. Eran seis abogados de “levita y chistera que soportaban con un duro estoicismo el bravo sol de noviembre”. Pedían, entre otras cosas, “renunciar a las aspiraciones de igualdad de derechos entre los hijos naturales y los legítimos para preservar la integridad de los hogares”.

En 1934 el senador del Valle del Cauca Marcelino Valencia en búsqueda de la igualdad entre los hijos legítimos y los naturales, presentó un proyecto que se llamó sobre paternidad ilegítima que, como otros similares, también fue negado.

“Yo voy a darle mi voto negativo en primer debate a este proyecto francamente destructor de la familia y de la moral cristiana”, dijo el senador Laureano Gómez. Y Mario Fernández de Soto también se opuso porque “una ley de esa naturaleza va a fomentar la prostitución y la inmoralidad”.

La propuesta se votó el 14 de agosto de 1934 y fue negada por 24 contra 12. Hubo dos votos liberales en contra y sólo un conservador a favor. Dejaron de asistir ese día 11 liberales.

Al año siguiente se aprobó la Ley 45 de 1936, que les dio la mitad de los derechos a los hijos naturales y sólo la Ley 29 de 1982 los igualó a los hijos legítimos. Y dejó de llamarlos naturales para decirles extramatrimoniales.


CONCLUSIÓN:
Estas a grandes rasgos son las razones que explican por qué existen en Medellín dos certificados de defunción de Carlos Gardel y por qué son falsas las copias de los mismos, que fueron llevadas a Argentina y Uruguay. Se anexan copias de los certificados originales.


FUENTES CONSULTADAS:

AGUINIS, Marcos. "El atroz encanto de ser argentinos". Editorial Planeta, 17a. edición, Buenos Aires, junio/2002.

ALARCÓN NUÑEZ, Óscar. “El registro civil”. El Espectador, Bogotá, agosto 29/2000.

ALARCÓN NUÑEZ, Óscar. “Los hijos naturales”. El Espectador, Bogotá, octubre 14/2001.

CABALLERO ELIAS, Edgar. “Guillermo Buitrago. El Cantor del Pueblo para todos los tiempos”. Discos Fuentes, primera edición, Medellín, 1999.

CÓDIGO PENAL COLOMBIANO (Ley 599 de 2000)

DICCIONARIO DE LA LENGUA ESPAÑOLA - Vigésima segunda edición, Real Academia Española.

DICCIONARIO SOVIÉTICO DE FILOSOFÍA (Ediciones Pueblos Unidos, Montevideo 1965).

EL COLOMBIANO. Consultas realizadas en 1985, por Luciano Londoño López, en el Archivo de este periódico de la ciudad de Medellín.

GARCÍA MÁRQUEZ, GABRIEL. “Cien años de soledad”, capítulo 9º, página 147, Editorial Sudamericana, Buenos Aires, 1967.

LONDOÑO LOPEZ, Luciano. “Certificados de defunción de Carlos Gardel”. Libro de los treinta años, Academia Porteña del Lunfardo. Buenos Aires, 1993.

LONDOÑO LOPEZ, Luciano. “El Registro Civil en Colombia, a propósito del certificado de defunción de Carlos Gardel”. Huellas, revista del Centro de Historia de Bello (Antioquia), Nº 4, diciembre/2002-marzo/2003.

LUNA, Félix. "Breve Historia de los Argentinos". Editorial Planeta, quinta edición, Buenos Aires, junio/1994.

MORENA, Miguel Ángel. “Historia artística de Carlos Gardel. Estudio cronológico”. Tercera edición, Ediciones Corregidor, Buenos Aires 1990.

NARANJO OCHOA, Fabio. “Derecho civil - Personas y Familia”. Señal Editora, tercera edición, Medellín 1992.

NOEL, Martín Alberto. “Si, juro. Agustín P. Justo y su tiempo”. Ediciones Corregidor, Buenos Aires, 1996.

PALACIO, Ernesto. “Historia de la Argentina”. A. Peña Lillo Editor. Sexta Edición, Buenos Aires, octubre de 1973.

RAMOS, Jorge Abelardo. “Revolución y contrarrevolución en la Argentina”. Editorial Plus Ultra, quinta edición, Buenos Aires, enero de 1973.

ROMERO, Luis Alberto. “Breve Historia Contemporánea de la Argentina”. Fondo de Cultura Económica, sexta reimpresión, Buenos Aires, 1998.


59 comentarios:

ANDRÉS HURTADO CASAS dijo...

Este ensayo de Luciano Londoño, sobre las partidas de defunción de Gardel, al igual que el libro “JOSÉ RAZZANO. DE LA SOMBRA AL PROTAGONISMO”, de Carlos Ríos y Javier Penelas, hace claridad sobre las oscuras maniobras de Armando Defino, en torno a Carlos Gardel.

Felicitaciones para TANGO EN MEDELLÍN BABEL y para Luciano Londoño, por la labor que hacen en pro de la investigación seria sobre el tango.

ANDRÉS HURTADO CASAS

José Pedro dijo...

Sr Londoño López :

Es preciso señalar que lei hasta donde usted dice:"Por el cadáver viajó el apoderado de Gardel, Armando Defino. Éste partió de Buenos Aires en septiembre 14/1935 (en compañía de su esposa E HIJAS). Primero fue a Nueva York ......” (sic)

Ahí paré, porque tomé razón que el tal investigador, al cual pondera y publicita continuamente la señora Iñiguez, navegaba por el mar de los Sargazos y comenzaba a decir cualquier cosa, menos volcar una investigación seria, pues EL SEÑOR DE FINO Y SU ESPOSA NUNCA TUVIERON HIJOS y la existencia de los mismos, que Luciano hace viajar a Nueva Cork, es pura invención suya, solamente avalada por la poetisa lunfarda, que repite en sus blogs, la historia contada por Londoño.

¡Todo muy lamentable!

Pero, venciendo mi rechazo inicial, seguí adelante en la lectura de la nota del señor Luciano Londoño López y puedo decir que los errores que muestra son imperdonables en alguien que crea ser investigador.

Encontré muchas inexactitudes, las que poco a poco iré señalando, pues la nota contiene falsedades, mala fe en algunos dichos, imprecisión al momento de establecer días y horas y la falta total de conocimiento sobre los alcances del tema Gardel.

Tal desconocimiento se pone mucho más en evidencia al tratar la tramitación de los juicios sucesorios de Gardel, en Argentina primero y en Uruguay después.

Todo revela una farsa de Londoño, que se atreve incluso a decir: "ESTA NOTA ESTÁ ENMARCADA DENTRO DE LOS LINEAMIENTOS PROPUESTOS POR LA ACADEMIA PORTEÑA DEL LUNFARDO: “SACAR A GARDEL DEL
ANECDOTARIO”, lo cual significa una total desnaturalización a la sabia consigna de la Academia, hecho que será denunciado muy especialmente.

José Pedro Aresi

(*) El texto de la nota que nos ocupa está difundida en Internet y la he registrado, por lo cual su modificación o quita, ya es imposible realizar.

Socorro Garzón, desde Bogotá dijo...

La señora Josefa Aresi señala nimiedades pero no explica satisfactoriamente la falsedad en que incurrió Defino.

Seguimos esperando una explicación, no distractores

Fernando Arboleda dijo...

Con razón a Aresi lo llaman "Aresi tomá estas monedas". Recibe monedas de Juan Carlos Esteban para insultar a todo aquel que diga que Gardel es uruguayo. ¡Pobre hombre! Sólo inspira lástima en medio de sus problemas mentales. No quiero insultar como él, pero es verdad lo dicho sobre sus problemas mentales.

Fernando Arboleda

Ramiro Cancino dijo...

Arrechi debe demostrar (y explicar satisfactoriamente) por qué tienen un texto diferente a los originales los certificados que llevó de Medellín, Armando Defino. Lo demás es lo de menos.

Ramiro Cancino

Martina Iñiguez dijo...

* CARLOS GARDEL Y SU ESCUELITA MONTEVIDEANA - Absurda refutación de Juan Carlos Esteban - Responde Martina Iñiguez

https://sites.google.com/site/eluruguayocarlosgardel/la-verdadera-escolaridad-de-carlos-gardel/absurda-refutacion?pli=1

Martina Iñiguez dijo...

Si el Sr. Aresi tuviera ética no justificaría las manipulaciones y el ocultamiento de fotografías y documentos.
Si el Sr. Aresi fuera una persona de bien, haría notar el error y esperaría a ver si éste es corregido, antes de hablar de mala fe de parte del investigador.
El Sr. Aresi parece no haber notado que hace ya dos días que esa corrección fue realizada en mi página a pedido del Sr. Londoño.
Al Sr. Aresi le interesa solamente desparramar ponzoña.
Como dice el refrán: "El ladrón cree a todos de su condición"

Martina Iñiguez dijo...

Si el Sr José Pedro Aresi fuera un investigador, habría notado que un error insignificante sobre la descendencia de Armando Defino, no modifica lo sustancial de la historia gardeliana: Que Armando Defino fue el artífice de un fraude y lo seguirá siendo con descendencia o sin ella.
Llama poderosamente la atención que defienda en cambio la adulteración de certificados que permitieron la consumación del fraude.
Si el Sr. Aresi apoyara las investigaciones serias no apoyaría los mamarrachos matémáticos con que los Sres Carcamo y Esteban pretendieron impugnar la validez de la proyección realizada entre la fotografía escolar de Gardel y el plano hallado por el Museo pedagógico de Montevideo.

No sé por qué se borran algunos de mis comentarios

Leonor Toro Echavarría dijo...

Con burdos argumentos los señores Aresi y Juan Carlos Esteban quieren liberar a Armando Defino del comprobado delito de falsedad, por un equívoco insignificante de Londoño, al referirse éste a los acompañantes de Defiino en Medellín. El periódico EL COLOMBIANO de diciembre de 1.935 habla de Defino y sus hijas. Es posible que de ahí haya tomado Londoño su aseveración... Lo sé porque yo consulté esos archivos para un trabajo sobre este tema.

Está claro que todo lo que fundamentamente escribe Luciano Londoño sobre Gardel no les es indiferente y preocupa bastate a los señores Aresi y Juan Carlos Esteban.

Leonor Toro Echavarría

Roberto Uribe dijo...

Lo de Aresi muy lindo, muy lindo, muy lindo

Roberto Uribe

Socorro Garzón, desde Bogotá dijo...

La señora Josefa Aresi señala nimiedades pero no explica satisfactoriamente la falsedad en que incurrió Defino.

Seguimos esperando una explicación, no distractores

Socorro Garzón, desde Bogotá

Pedro Pablo Vásquez, Berlín-Alemania dijo...

Después de leer el comentario de un lector de apellido Aresi, le queda a uno el convencimiento de que no es lo peor que el hombre descienda del mono (como dijo Darwin), sino que está evolucionando directamente hacia el mono (como dijo Schopenjauer).

Siga sus investigaciones, señor Londoño, e ignore las sandeces de vagos de cafetín como Aresi.

Pedro Pablo Vásquez

Jaime Pareja dijo...

Excelente el trabajo de investigación de Luciano Londoño López, en el cual demuestra el delito de falsedad de Armando Defino.

Y del insultante Aresi y su pobre defensa de Defino sólo puede decirse que los humanos somos animales muy raros, capaces de mucho amor y de cinismo aterrador.

Jaime Pareja

José Pedro dijo...

Estoy maravillado de los nombres inventados, que se han dado cita para insultarme.

La labor de la señora Martina Iñiquez, es verdaderamente ardua, recorriendo todo el mapa mundi.

José Pedro Aresi

JUAN MORENO GÓMEZ, desde Caracas dijo...

Felicito a Luciano Londoño por su estupendo y esclarecedor trabajo sobre las partidas de defunción de Gardel. Y también felicito a la página Tango en Medellín Babel por publicar este interesante ensayo.

Yo había notado la diferencia en los documentos de Avlis, pero no conocía los detalles con el registro civil y el esclesiástico. Indudablemente que esto fue providencial para De Fino.

Es conocido lo que sucedió en Montevideo cuando el vapor atracó allá, rumbo a Buenos Aires, con los restos de Gardel. Ese día el Presidente uruguayo Terra, a quien Gardel le había dicho que era uruguayo, quería que los restos se quedaran en Uruguay, ya que el cadáver había sido desembarcado para velarlo en la sala de la Aduana. Ante esta insinuación De Fino dijo que había que consultar con doña Bertha donde quería ella que se enterrara y De Fino se fue a llamar a Francia, desde la sala de redacción del Diario Crítica para que todo el mundo escuchara su respuesta. Algunos dicen que De Fino la llamó previamente para alertarla de que contestara: "En Buenos Aires, la tierra que lo hizo triunfar"

JUAN MORENO GÓMEZ, desde Caracas

Ricardo Ostuni, desde Buenos Aires dijo...

Excelente esta nota de Luciano Londoño sobre las partidas de defunción de Gardel, ampliamente documentada y, por sobre todo, muy didáctica. No quedan dudas de las maniobras de Defino para urdir la testamentaria de modo ilegal. Esto de por si es descalificatorio y sospechoso.

Voy a incorporar toda esta nota al archivo de mi libro REPATRIACIÓN DE GARDEL.

Ricardo Ostuni, desde Buenos Aires

JAIME JARAMILLO PANESSO, desde Medellín dijo...

Me parece de la mayor rigurosidad este ensayo de Luciano Londoño sobre los CERTIFICADOS DE DEFUNCIÓN DE GARDEL, la cual se desprende de su nueva profesión de Notario.
JAIME JARAMILLO PANESSO, desde Medellín

ORLANDO MONTENEGRO ROLÓN, desde Cali dijo...

Felicitaciones para TANGO EN MEDELLÍN BABEL y para Luciano Londoño por su bien elaborada y esclarecedora nota sobre las partidas de defunción de Gardel.

Con la debida autorización del maestro Londoño López, este ensayo suyo va fijo en la edición 51 de mi revista MELÓMANOS DOCUMENTOS, con la cual cerraremos el 2.010.


ORLANDO MONTENEGRO ROLÓN, desde Cali

Susana Fabrykant, desde Buenos Aires dijo...

Esta nota sobre las partidas de defunción de Gardel me parece interesante, como todo lo que escribe sobre tango Luciano Londoño López.

Susana Fabrykant, desde Buenos Aires

MAURICIO LOPERA, médico nefrólogo dijo...

Me parece interesantísimo el ensayo CERTIFICADOS DE DEFUNCIÓN DE GARDEL, escrito por Luciano Londoño López, quien es persona con destacables cualidades académicas y culturales, verdadera autoridad en tango, que trasciende fronteras, y quien además es un paisa que es referente mundial en el tema Gardel.

Le pido a la página TANGO EN MEDELLÍN BABEL que no dude en continuar publicando notas como ésta para podernos enterar más a fondo de temas que no se tratan en las publicaciones corrientes.

MAURICIO LOPERA, médico nefrólogo

Pepe Aresi dijo...

Bastó que interviniera desenmascarando errores de Londoño López, para que aparecieran los nicks inducidos y la señora Martina Iñiguez, para insultarme, difamarme y acusarme falsa y arteramente. Es tan, pero tan soberbia que no se da cuenta que los hermanos colombianos que aman a Gardel, caen rápidamente en la cuenta de sus atropellos, para lo cual utiliza nombres supuestos, provenientes de lugares inverosímiles..

Al mal educado señor Socorro Garzón le aclaro que quién mintió fue Londoño, no De Fino.

La falaz nota de Lodoño, apañada por la señora Iñiguez, continúa con el tema de las partidas de defunción y si como dice el señor Ostuni, él la agregará a su libro, nada es de extrañar pues esa persona ha mentido en reiteradas oportunidades, lo cual daría razón al dicho: “¿Que le hace una mancha más al tibre?.

El tema de las partidas de nacimiento, SÍ tiene importancia, tanto que solamente existe UNA, LA VERDADERA, de Carlos nacido en TOULOUSE.

Del "pretendido uruguayo", ni noticias.

La partida de defunción NO tiene - por lejos - la mima importancia. En las sucesiones las partidas de fallecimiento tiene solamente una importancia formal, más en el caso de Gardel, cuyo fallecimiento era por demás conocido.. Con todo, también respecto de las partidas el señor Londoño, a quien apoya Martina, miente.

Ya llegará el momento de ocuparme de ello, más extensamente. Vale ahora solamente señalar que en ambos juicios sucesorios, las partidas de nacimiento y de fallecimiento fueron pedidas y recibidas por los jueces intervinientes, por VÍA DIPLOMÁTICA y no porque De Fino, diciéndolo risueñamente, se las llevara personalmente.

José Pedro Aresi

Pepe Aresi dijo...

En otra parte de su historia, pues no se puede llamar investigación a lo que hace, Londoño centra sus dardos sobre un tema siempre muy activado por los uruguayos, respecto a la participación del diario Crítica, en extender y mantener vivo el periplo de los restos de Gardel, desde Colombia a Argentina.

Así en un momento, Luciano se hace eco de dichos no probados y repite que: Natalio Botana, director - propietario de “Crítica”, inició en este diario una campaña para desviar la atención pública (respecto del negociado de las carnes con Inglaterra) haciendo aparecer artículos relacionados con el cantor: “La madre de Gardel”, “La infancia de Gardel”, “Los amigos de Gardel”, “Los amores de Gardel”, etc. Y se dio comienzo al plan de repatriación Argentina de los restos mortales del cantor. Este episodio es evocado por Helvio Botana, hijo de Natalio, en el capítulo “La manito que da Gardel después de muerto” de su libro: “Memorias. Tras los dientes del perro”.

Al respeto no voy a opinar yo. Solamente diré lo cuestionable que es esa afirmación, cuando - con la firma de su Presidente y Secretario -, la Academia Porteña del Lunfardo a la cual pertenece Ostuni y el propio Londoño López, ha emitido un COMUNICADO OFICIAL que dice así:


DECLARACIÓN DE LA ACADEMIA PORTEÑA DEL LUNFARDO

“ En la reciente película El mural, del realizador Héctor Olivera, se dramatiza un diálogo sostenido por el presidente Agustín P. Justo y el periodista Natalio Botana, propietario del famoso diario Crítica. De ese modo se repiten los dichos de Helvio “Poroto” Botana, hijo de Natalio, a propósito de la utilización de las honras fúnebres tributadas a Gardel con el fin de distraer la atención pública conmovida por el asesinato del senador electo Enzo Bordabehere, perpetrado en el recinto de la Cámara, junto a la banca de Lisandro de la Torre, el 23 de julio de 1935, un mes después del accidente de Medellín.
La estratagema de potenciar una noticia para minimizar otra ha de ser tan antigua como la comunicación en masa, y ciertamente no la inventó Botana; pero aquella mani-pulación maligna, confesada por Helvio en sus Memorias (1985), nada agregó a la consternación producida por la trágica muerte de Gardel ni tampoco al cariño popular que acompañó al gran artista en la postrera parte de su vida. El proceso de mitificación de Gardel no comenzó en las páginas de Crítica, sino en el aeródromo de Medellín, o, en todo caso, en la capilla ardiente levantada en la casa del canónigo Enrique Uribe Ospina, de la curia eclesiástica de aquella ciudad.
La Academia Porteña del Lunfardo cree conveniente señalar estas circunstancias porque las palabras de Helvio Botana, repetidas e interpretadas con ligereza, pueden llevar a suponer que la fama póstuma de Gardel es producto de la pillería mediática de un empresario periodístico.
Crítica especulaba con la opinión pública, pero no era capaz de crearla ni de torcerla. No mucho antes de la muerte del Mago, en octubre de 1934, ese vespertino boicoteó escandalosamente el XXXII Congreso Eucarístico Internacional, realizado en Buenos Aires, sin lograr impedir que más de un millón de personas se congregaran en Palermo y corearan con entusiasmo el apellido del legado papal:
“¡PA-CE-LLI, PA-CE-LLI!”. – José Gobello – Eduardo Rubén Bernal

Claro documento que invalida la razón, de pretender utilizar un argumento baladí, pues
más allá de lo improbable de su verdad, de nada hubiera servido para influir en la opinión política y en el tramite normal de los hechos, tal cual sucedió cuando Crítica pretendió boicotear, en el año 1934 al Congreso Eucarístico Internacional y no lo logró.

José Pedro Aresi

Pepe Aresi dijo...

En otra parte de su historia, pues no se puede llamar investigación a lo que hace, Londoño centra sus dardos sobre un tema siempre muy activado por los uruguayos, respecto a la participación del diario Crítica, en extender y mantener vivo el periplo de los restos de Gardel, desde Colombia a Argentina.

Así en un momento, Luciano se hace eco de dichos no probados y repite que: Natalio Botana, director - propietario de “Crítica”, inició en este diario una campaña para desviar la atención pública (respecto del negociado de las carnes con Inglaterra) haciendo aparecer artículos relacionados con el cantor: “La madre de Gardel”, “La infancia de Gardel”, “Los amigos de Gardel”, “Los amores de Gardel”, etc. Y se dio comienzo al plan de repatriación Argentina de los restos mortales del cantor. Este episodio es evocado por Helvio Botana, hijo de Natalio, en el capítulo “La manito que da Gardel después de muerto” de su libro: “Memorias. Tras los dientes del perro”.

Al respeto no voy a opinar yo. Solamente diré lo cuestionable que es esa afirmación, cuando - con la firma de su Presidente y Secretario -, la Academia Porteña del Lunfardo a la cual pertenece Ostuni y el propio Londoño López, ha emitido un COMUNICADO OFICIAL que dice así:


DECLARACIÓN DE LA ACADEMIA PORTEÑA DEL LUNFARDO

“ En la reciente película El mural, del realizador Héctor Olivera, se dramatiza un diálogo sostenido por el presidente Agustín P. Justo y el periodista Natalio Botana, propietario del famoso diario Crítica. De ese modo se repiten los dichos de Helvio “Poroto” Botana, hijo de Natalio, a propósito de la utilización de las honras fúnebres tributadas a Gardel con el fin de distraer la atención pública conmovida por el asesinato del senador electo Enzo Bordabehere, perpetrado en el recinto de la Cámara, junto a la banca de Lisandro de la Torre, el 23 de julio de 1935, un mes después del accidente de Medellín.
La estratagema de potenciar una noticia para minimizar otra ha de ser tan antigua como la comunicación en masa, y ciertamente no la inventó Botana; pero aquella mani-pulación maligna, confesada por Helvio en sus Memorias (1985), nada agregó a la consternación producida por la trágica muerte de Gardel ni tampoco al cariño popular que acompañó al gran artista en la postrera parte de su vida. El proceso de mitificación de Gardel no comenzó en las páginas de Crítica, sino en el aeródromo de Medellín, o, en todo caso, en la capilla ardiente levantada en la casa del canónigo Enrique Uribe Ospina, de la curia eclesiástica de aquella ciudad.
La Academia Porteña del Lunfardo cree conveniente señalar estas circunstancias porque las palabras de Helvio Botana, repetidas e interpretadas con ligereza, pueden llevar a suponer que la fama póstuma de Gardel es producto de la pillería mediática de un empresario periodístico.
Crítica especulaba con la opinión pública, pero no era capaz de crearla ni de torcerla. No mucho antes de la muerte del Mago, en octubre de 1934, ese vespertino boicoteó escandalosamente el XXXII Congreso Eucarístico Internacional, realizado en Buenos Aires, sin lograr impedir que más de un millón de personas se congregaran en Palermo y corearan con entusiasmo el apellido del legado papal:
“¡PA-CE-LLI, PA-CE-LLI!”. – José Gobello – Eduardo Rubén Bernal

Claro documento que invalida la razón, de pretender utilizar un argumento baladí, pues
más allá de lo improbable de su verdad, de nada hubiera servido para influir en la opinión política y en el tramite normal de los hechos, tal cual sucedió cuando Crítica pretendió boicotear, en el año 1934 al Congreso Eucarístico Internacional y no lo logró.

José Pedro Aresi

Pepe Aresi dijo...

En otra parte de su historia, pues no se puede llamar investigación a lo que hace, Londoño centra sus dardos sobre un tema siempre muy activado por los uruguayos, respecto a la participación del diario Crítica, en extender y mantener vivo el periplo de los restos de Gardel, desde Colombia a Argentina.

Así en un momento, Luciano se hace eco de dichos no probados y repite que: Natalio Botana, director - propietario de “Crítica”, inició en este diario una campaña para desviar la atención pública (respecto del negociado de las carnes con Inglaterra) haciendo aparecer artículos relacionados con el cantor: “La madre de Gardel”, “La infancia de Gardel”, “Los amigos de Gardel”, “Los amores de Gardel”, etc. Y se dio comienzo al plan de repatriación Argentina de los restos mortales del cantor. Este episodio es evocado por Helvio Botana, hijo de Natalio, en el capítulo “La manito que da Gardel después de muerto” de su libro: “Memorias. Tras los dientes del perro”.

Al respeto no voy a opinar yo. Solamente diré lo cuestionable que es esa afirmación, cuando - con la firma de su Presidente y Secretario -, la Academia Porteña del Lunfardo a la cual pertenece Ostuni y el propio Londoño López, ha emitido un COMUNICADO OFICIAL que dice así:


DECLARACIÓN DE LA ACADEMIA PORTEÑA DEL LUNFARDO

“ En la reciente película El mural, del realizador Héctor Olivera, se dramatiza un diálogo sostenido por el presidente Agustín P. Justo y el periodista Natalio Botana, propietario del famoso diario Crítica. De ese modo se repiten los dichos de Helvio “Poroto” Botana, hijo de Natalio, a propósito de la utilización de las honras fúnebres tributadas a Gardel con el fin de distraer la atención pública conmovida por el asesinato del senador electo Enzo Bordabehere, perpetrado en el recinto de la Cámara, junto a la banca de Lisandro de la Torre, el 23 de julio de 1935, un mes después del accidente de Medellín.
La estratagema de potenciar una noticia para minimizar otra ha de ser tan antigua como la comunicación en masa, y ciertamente no la inventó Botana; pero aquella mani-pulación maligna, confesada por Helvio en sus Memorias (1985), nada agregó a la consternación producida por la trágica muerte de Gardel ni tampoco al cariño popular que acompañó al gran artista en la postrera parte de su vida. El proceso de mitificación de Gardel no comenzó en las páginas de Crítica, sino en el aeródromo de Medellín, o, en todo caso, en la capilla ardiente levantada en la casa del canónigo Enrique Uribe Ospina, de la curia eclesiástica de aquella ciudad.
La Academia Porteña del Lunfardo cree conveniente señalar estas circunstancias porque las palabras de Helvio Botana, repetidas e interpretadas con ligereza, pueden llevar a suponer que la fama póstuma de Gardel es producto de la pillería mediática de un empresario periodístico.
Crítica especulaba con la opinión pública, pero no era capaz de crearla ni de torcerla. No mucho antes de la muerte del Mago, en octubre de 1934, ese vespertino boicoteó escandalosamente el XXXII Congreso Eucarístico Internacional, realizado en Buenos Aires, sin lograr impedir que más de un millón de personas se congregaran en Palermo y corearan con entusiasmo el apellido del legado papal:
“¡PA-CE-LLI, PA-CE-LLI!”. – José Gobello – Eduardo Rubén Bernal

Claro documento que invalida la razón, de pretender utilizar un argumento baladí, pues
más allá de lo improbable de su verdad, de nada hubiera servido para influir en la opinión política y en el tramite normal de los hechos, tal cual sucedió cuando Crítica pretendió boicotear, en el año 1934 al Congreso Eucarístico Internacional y no lo logró.

José Pedro Aresi

Martina Iñiguez dijo...

Sr. Aresi:
Los ridículos argumentos con que trata de enlodar la excelente investigación del Sr. Londoño Lopez y su absurda insinuación de que los comentarios aquí publicados fueron hechos con nombres inventados (¿por mí?), le han demostrado a cada unos de ellos, que su paranoia está para un psiquiátrico.

Socorro Garzón, desde Bogotá dijo...

El señor Aresi señala nimiedades pero no explica satisfactoriamente la falsedad en que incurrió Defino.

Seguimos esperando una explicación, no distractores

Socorro Garzón, desde Bogotá

Armando Letti dijo...

De sana manera doña Socorro Garzón le ruego no insista.
Don Aresi ya explicó que fueron los jueces quienes pidieron y por lógica también recibieron desde Colombia las partidas de defunción y todo fue por vía diplomática. Nada cuenta entonces Defino.
Señora Martina Iñiguez sin arrecho, para mi no hay nada ridículo en el mensaje de don Aresi y no está bien que lo trate de loco.
Para mí es demasiado cuerdo y sabe analizar las palabras del investigador Luciano Londoño López y eso me llena de alegría porque me permite aprender.

Angie Lopera, periodista dijo...

Felicitaciones para Luciano Londoño por su extraordinaria investigación, sobre las partidas de defunción de Gardel (las originales que reposan en Medellín y las falsas que viajaron al Río de la Plata).

Angie Lopera, periodista

Rosa Ruíz dijo...

Como bien ha dicho el señor Aresi en otro lugar:"Entiendan de una vez que los jueces no se valieron por la partida que pudo haber presentado De Fino, sino por la que pidieron OFICIALMENTE VÍA DIPLOMÁTICA.". por lo cual es inadmisible aceptar que se diga que "las falsas que viajaron al Río de la Plata".

Rosa Ruíz

Milonga yTango dijo...

La idomeidad y honradez intelectual de Don Luciano Londoño López ha sido puesta en evidencia una vez más al probar la maniobra fraudulenta de que se valió Armando Defino para quedarse con la herencia de Carlos.
Los que lo atacan están demostrando cuanto los preocupa que la verdad esté saliendo a la luz.
¡Adelante Don Luciano!

Martina Iñiguez dijo...

Luciano Londoño López – Aclaración sobre la nota:
CERTIFICADOS DE DEFUNCIÓN DE GARDEL

Como personas inescrupulosas autotituladas ”investigadores”, han acusado injustamente al Sr. Londoño Lòpez de tergiversar notas, considero indispensable la siguiente aclaración:
Es absolutamente válido que un investigador base algunos de sus dichos en publicaciones periodísticas, citando la fuente. Todos lo hacen.
El Sr. Londoño incluyó en su nota la bibliografía en la que se basó para escribirla.
Que Armando Defino estuvo en Medellín con su esposa “e hijas”, fue un error aparecido originalmente en el diario EL COLOMBIANO, de diciembre de 1935.
Posteriormente, entre el 18 y el 22 de octubre de 2010, varios diarios publicaron, con motivo de la presentación del libro “Archivo Gardel” que “Luego del fallecimiento de Adela Blasco, “sus hijas” decidieron vender la casa de Río Ceballos "y se sorprendieron al encontrar esos baúles que llevaban el rótulo de 'cosas de Gardel'”.
No es de asombrar entonces que esas publicaciones lo hayan inducido a error.

Cuando luego, un amigo me hizo llegar la nota aparecida en la página Todo Tango:
CARLOS GARDEL - LOS HEREDEROS. EXPOSICIÓN HOMENAJE, 18 de febrero de 2009 en la que se dice:
“Los Defino, imposibilitados de tener hijos, volcarán en las hermanas de Fortuny todo su cariño.”, lo comuniqué a Londoño López, quien me autorizó a retirar el “e hijas” hasta haber confirmado cual de las dos informaciones era veraz.

Personas de mala fe que defienden un fraude que conlleva la modificación de la biografía del cantor y solamente se han destacado por su permanente tendencia a la descalificación y a la calumnia, pretenden ahora minimizar la minuciosidad, precisión y honestidad con que el Sr. Londoño López encara todas sus investigaciones.
A él, mi constante admiración y apoyo.

José Pedro dijo...

Como ayer, hoy y siemore, la señora que me antecede en los comentarios, pretende justufucar lo injustificable.

Ella, al publicar con anterioridad en su sitio, el mismo trabajo con idéntico texto, fue co-partícipe, de un error que no es importante, pero que demuestra la ligereza con que ciertas personas encaran el tema referente a la vida y obra de Gardel.

Asimismo la señora que, como yo, es protectora de la Academia Porteña del Lunfardo, acepta que el señor Londoño López, expresa y ella repita, una situación que hace pocos días mereció una DECLARACIÓN DE LA ACADEMIA PORTEÑA DEL LUNFARDO, condenándola.

No se puede permitir que la gente mienta y confunda a lectores de buena fe.

José Pedro Aresi

Pepe Aresi dijo...

Para poner fin a tantos mensajes insulsos, me permito repetir textualmente aquí, lo que escribiera Carlos Gardel, en su Testyamento ológrafo, firmado el 7 de noviembre de 1933 y que , además de ser reconocido como válido por la justicia uruguaya y argentina, fue peritado no hace mucho y calificado como indubitable y legítimo de toda legitimidad.

Entonces, comencemos por leer a Carlos Gardel, con el deber de creer en sus dichos, que como ya dijéramos, guardan la verdad de su vida. ¿Quién si no él podría conocerla mejor?

Dice el Testamento en su comienzo: “Primero soy francés nacido en Toulouse, el día 11 de diciembre de 1890 Y SOY HIJO DE BERTHE GARDES, segundo –hago constar expresamente que mi verdadero nombre y apellido son Carlos Romualdo GARDES, pero con motivo de mi profesión de artista, he adoptado y usado siempre el apellido “GARDEL” y con este apellido soy conocido en todas partes”

Y que no digan que lo hizo para favorecer a doña Berta, pues bien podría haberla nombrado directamente heredera universal, sin necesidad de precisar su propia entera identidad, deteriorada por chismes absurdos.

José Pedro Aresi

Martina Iñiguez dijo...

Sr. Aresi:
Los testamentos no determinan identidad, para eso están los documentos oficiales, y todos los de Gardel lo dijeron uruguayo, nacido en Tacuarembó.
Pero lo que terminó definitivamente con la farsa de la versión francesista fue la comprobación irrebatible de que Gardel cursó su primer grado de instrucción primaria en Montevideo antes de que Berta Gardes llegara a Buenos Aires con su hijo francés.
Si quiere ponerse al tanto de cómo la tesis uruguaya va imponiendo su verdad, vaya a Wikipedia y actualícese.
http://es.wikipedia.org/wiki/Carlos_Gardel

En lo que sí tiene razón, es en que hay que escuchar lo que dijo Gardel.
Y esto es lo que Carlos dijo en carta a Armando Defino con respecto a la casa que quería comprar en Francia:

… “Claro que para comprar una casa ha de ser una bien “bacana”, en la Riviera, por ejemplo… ¡Qué dique y qué satisfacción para la vieja, vivir allí, entre “cambas”, volviendo a su patria todos los veranos, luego de haberse alejado sola y pobre de su tierra, cuando era más muchacha…!”

https://sites.google.com/site/eluruguayocarlosgardel/gardel-y-toulouse/viajes-de-berta

Recordemos también lo que expresó en el país de Don Luciano Londoño López:
“Mi corazón es argentino pero mi alma uruguaya porque allí nací”.

Martina Iñiguez dijo...

Sr. Aresi:
Los testamentos no determinan identidad, para eso están los documentos oficiales, y todos los de Gardel lo dijeron uruguayo, nacido en Tacuarembó.
Pero lo que terminó definitivamente con la farsa de la versión francesista fue la comprobación irrebatible de que Gardel cursó su primer grado de instrucción primaria en Montevideo antes de que Berta Gardes llegara a Buenos Aires con su hijo francés.
Si quiere ponerse al tanto de cómo la tesis uruguaya va imponiendo su verdad, vaya a Wikipedia y actualícese.
http://es.wikipedia.org/wiki/Carlos_Gardel

En lo que sí tiene razón, es en que hay que escuchar lo que dijo Gardel.
Y esto es lo que Carlos dijo en carta a Armando Defino con respecto a la casa que quería comprar en Francia:

… “Claro que para comprar una casa ha de ser una bien “bacana”, en la Riviera, por ejemplo… ¡Qué dique y qué satisfacción para la vieja, vivir allí, entre “cambas”, volviendo a su patria todos los veranos, luego de haberse alejado sola y pobre de su tierra, cuando era más muchacha…!”

https://sites.google.com/site/eluruguayocarlosgardel/gardel-y-toulouse/viajes-de-berta

Recordemos también lo que expresó en el país de Don Luciano Londoño López:
“Mi corazón es argentino pero mi alma uruguaya porque allí nací”.

Marcela Portalupi dijo...

Yo no pienso como quien firma Martina Iñiguez. El testamento que escribió y firmó Gardel, sí fija identidad, pues él con su seudónimo artístico reveló libremente su verdadero nombre y lugar de nacimiento.No es serio decir lo contrario cuando la justicia revalorizó lo manifestado por Carlos Gardel. No corresponde anteponer a un documento legal y probado, ciertas manifestaciones que pudieron o no haber sido dichas o son un invento periodístico.Nada hay de probado en ello y sabemos que Gardel mentía sobre su nacionalidad. El tema de la escuelita es un episodio que nunca profundicé pero sí leí sobre él y los argumentos dados por el historiador Juan Carlos ESteban y la investigadora Guadalupe Abale son contundentes para determinar lo errado de esa pretención.Martina Iñiguez invita a recurrir a Wilkipedia donde existen muchas versiones si bien la más decisiva es que Gardel nació en Toulouse Francia. Creo fuertemente en la verdad que engendra el testamento de Carlos Gardel que nadie pudo cuestionar con pruebas, pese a haberlo intentado con relativos cuestionamientos que nunca pudieron probar. Perdón por la extensión.Marcela Portalupi

ANDRÉS HURTADO CASAS dijo...

Sin importar la vía mediante la cual llegaron a Argentina y Uruguay los certificado de Medellín, está claro que éstos son falsos porque en su contenido son diferentes a los originales existentes en Medellín.

Juan Carlos Esteban y José Pedro Aresi son, en el fondo, la razón de ser de los escritos de Luciano Londoño, y todo porque ellos son sus “enemigos”.

Cada que Londoño publica una nota sobre tango, no dejan pasar el tiempo para insultarlo, vituperarlo y amenazarlo bajo el anonimato cobarde que les genera los avances tecnológicos. Son agazapados, subterráneos, velados, pusilánimes, y destilan un odio visceral del que emana un hedor apestoso en el que parecen vivir envueltos.

Por sus actitudes y sus conceptos, Esteban y Aresi demuestran una impresionante amargura; y por su forma de atacar, de inventar historias, de injuriar y calumniar, demuestran una altísima irresponsabilidad. Por su forma de redactar, demuestran una vergonzosa incultura y por su forma de desfigurar la verdad una seria desviación mental.

Esteban y Aresi sufren por Londoño, se desvelan por Londoño, viven pendientes de todo lo que Londoño escribe, están pendientes de todo lo que Londoño hace, de todo lo que Londoño dice. Nadie como ellos viven sus triunfos y sus fracasos; nadie como ellos viven en función de su vida.
Para ellos no existen los aciertos de Londoño; sus posiciones positivas; sus conceptos adecuados. Para ellos todo lo de Londoño es desechable, impreciso y repudiable. Solo basta que Luciano Londoño diga que algo es positivo, para que a ellos les parezca negativo; que algo es bello, para que ante sus ojos pierda su belleza; que algo es adecuado y válido, para que pierda su valor.
Los triunfos de Londoño son los fracasos de Esteba y Aresi; las alegrías de Londoño sus tristezas; los ascensos de Londoño sus caídas. Esteban y Aresi hacen hasta lo imposible por dañar a Londoño, por atacarlo, por eliminarlo… Y utilizan las armas más innobles para tratar de degradarlo y acabar con todo lo de Londoño.

Pero, ¿qué sería de Londoño sin ellos? Es evidente que son los más bulliciosos, los de mayor alharaca y los que nos elevan la fama. Y, al contrario de los amigos de Londoño -que permanecen silenciosos y se guardan sus conceptos- ellos gritan fuerte para tratar de ser oídos, así en su algarabía se provoquen su propia sordera.

Por eso es injusto que Londoño nunca se acuerde de dedicarles unas notas, pues Esteban y Aresi viven en función suya y sufren parejo con todo lo que le pasa. No es justo que quienes nos dedican mucha parte de su tiempo pasen desapercibidos en el tiempo de Londoño. No es justo que ellos hagan tanto esfuerzo por influir en la vida de Londoño y éste los ignore. Y porque, de verdad, el hecho de que se manifiesten en su contra y se mortifiquen diariamente en función suya merecen ser tenido en cuenta y valorados. Porque son precisamente los enemigos quienes muchas veces dan las fuerzas para seguir adelante y para luchar con más fuerza por los propios ideales.

ANDRÉS HURTADO CASAS

MAURICIO SIMONE, Montevideo dijo...

Publicarán en Uruguay el ensayo de Luciano Londoño López “Certificados de defunción de Gardel, la Medellín en la cual actuó y las peripecias del registro civil en Colombia, las cuales figuran hasta en la novela Cien Años de Soledad de García Márquez”.

Dicha nota hará parte de la obra “GARDEL, DIGNIFICANDO LA VERDAD HISTÓRICA, 50 AÑOS DE INVESTIGACIÓN”, la cual contiene también ensayos de Erasmo Silva Cabrera, Nelson Bayardo, Eduardo Payssé-González y Ricardo Ostuni.

MAURICIO SIMONE, Montevideo

Pepe Aresi dijo...

PRIMERA PARTE

Noto que la señora Martina Iñiguez insiste en posturas confusionistas y yo no voy a entrar en su juego, primero porque con sus actitudes se margina sola y segundo porque no puedo dialogar con quien desconoce un acto solemne – como es el testar – celebrado por el hombre que nos convoca, CARLOS GARDEL.

Es muy difícil lograr que Londoño López entienda, lo que no quiere entender, por eso mi nota va dirigida a los gardelianos de buena fe y no a los fanáticos impostores que embarran la figura de “El Morocho del Abasto”.

Pretendo informar acabadamente, dejando de lado las pasiones y por eso centraré mis dichos en el tema de las partidas de defunción, a las cual el señor Londoño se empeña con razonamientos fuera de lugar, CUESTIONAR, a la vez que INVOLUCRAR, a Armando De Fino.

Para ello comenzaré por explicar que para la justicia argentina, el tema de las partidas de nacimiento no tiene la importancia que él pretende darle apelando a conceptos jurídicos, que no son de aplicación.

En primer lugar, es preciso insistir y dejar bien en claro que no fue De Fino quien llevó la partida de defunción al juzgado, sino que los jueces la pidieron por vía diplomática, lo cual da por tierra con todas las suposiciones conspirativas que ensaya Londoño López a lo largo de su extensa nota.

Insisto en decir que la partida de defunción sirve solamente para certificar una muerte, que es lo que se busca al exigirla.

Otra cosa muy distinta es el acta de nacimiento, que en los juicios sucesorios de Garde/Gardel también fue solicitada por los jueces, utilizando la vía diplomática y que así pudieron constatar que sus datos, coincidían plenamente con el Testamento que firmó Carlos Gardel y que fue no hace mucho periciado, encontrándolo – como ya lo habían considerado los jueces que intervinieron en la sucesión – enteramente CORRECTO e INDUBITABLE , adjetivo que deriva del latín. “indubitabilis” y significa : Que no puede dudarse.

José Pedro Aresi

Anónimo dijo...

Por internet he leido que Luciano en uno de sus màs recientes aportes a la cultura UNIVERSAL dice:que es muy evidente que el tema del ADN no tiene apoyo de parte de los francesistas y como siempre miente.
Es o se hace. ¿Está enfermo? o ¿Claudica?
Con toda certeza se puede decir que solamente un desinformado puede decir ésto.

CÉSAR PAGANO, periodista, desde Bogotá dijo...

Felicitaciones para Luciano Londoño por esta sesuda investigación sobre los CERTIFICADOS DE DEFUNCIÓN DE GARDEL, la cual aporta luces a nuestra pequeña historia.

Por el número de comentarios es evidente que todo lo que escribe Luciano Londoño tiene lectores, pues sus opiniones crean polémica y mantienen vivo el interés por las cosas del tango.

CÉSAR PAGANO, periodista, desde Bogotá

JESÚS VALLEJO MEJÍA dijo...

Felicitaciones para Luciano Londoño por su ensayo CERTIFICADOS DE DEFUNCIÓN DE GARDEL y felicitaciones también por el hecho de quedar incorporado a tan interesante publicación como lo será el libro que se publicará en Uruguay “GARDEL, DIGNIFICANDO LA VERDAD HISTÓRICA, 50 AÑOS DE INVESTIGACIÓN”

JESÚS VALLEJO MEJÍA

Pepe Aresi dijo...

TERCERA PARTE
.
Para más precisión, nos dice el investigador JUAN CARLOS ESTEBAN, “ cabe señalar que la Sucesión en la Argentina se inició bajo el folio N° 937.909, con el testamento ológrafo como cabeza del Expediente, donde consta que es francés, junto al Acta de Nacimiento que surte los "efectos probatorios indispensables".
No se presenta ningún acta de Defunción que se reemplaza, transitoriamente, a fojas 9 y 10 por un informe del Ministerio de Relaciones Exteriores del 22 de agosto de 1935 confirmando la muerte de Gardel, y dirigida al Juez Dobranich.
La Certificación de Colombia, emitida por la Oficina de Catastro y Estadistica, recien, el 14 de diciembre de 1935, esta agregada al Expediente en el Folio N° 283453, pag. 22.”

LA REALIDAD ESTÁ EXPRESADA EN ESTE POST. QUIEN DESEE ACEPTARLA, SERÁ BIEN RECIBIDO E ILUMINADO. QUIEN ASÍ NO LO HAGA, QUE SIGA EL CAMINO DE UNA FÁBULA, SIN PRUEBAS.

José Pedro

Pepe Aresi dijo...

Para quienes deseen actualizarse acerca de acontecimientos que hace a la vida de Carlos Gardel, se han publicado dos libros fundamentales:

- CASO GARDEL de Norberto Ignacio Regueira - Editorial Proa

y

- CARLOS GARDEL - Controversia y Punto Final - de Monique Ruffié - Georges Galopa y Juan Carlos Esteban - Editorial Coregidor.

José Pedro

ISRAEL A. SÁNCHEZ-COLL Herencia Latina www.herencialatina.com dijo...

Tremenda nota de Luciano Londoño López sobre los certificados de defunción de Gardel. Todos los vientos favorables están de su parte, por ello bienvenido el libro
“GARDEL, DIGNIFICANDO LA VERDAD HISTÓRICA, 50 AÑOS DE INVESTIGACIÓN”

ISRAEL A. SÁNCHEZ-COLL
Herencia Latina
www.herencialatina.com

Cristóbal Díaz Ayala fundmusicalia dijo...

Luciano Londoñoha escrito una nota excelente sobre los certificados de defunción de Gardel. La misma es un paso más en busca de la verdad y un ejemplo para los investigadores de lo que debe hacerse respecto a los temas que conciernen a la música popular.

Cristóbal Díaz Ayala
fundmusicalia

Javier Galvis dijo...

Felicito a Luciano Londoño por su nota sobre los certificados de defunción de Gardel.

Luciano ha escuchado tantos y tan disímiles discos de música popular que podría, con probable fortuna, presentar su candidatura a un nuevo record Guinness.

Luciano Londoño tiene como divisa de su labor investigativa una frase de Ned Sublette en la que asegura que la historia de la música comienza con la invención del sonido grabado y que lo anterior es prehistoria. Esta investigación sobre Gardel,de Luciano Londoño, es una prueba más de ello.

Javier Galvis

Héctor F. Rebasti dijo...

PRESTO TOMO MI APOYO A SU PERSONA Y PIDO, EN FORMA ENCARECIDA, QUE LOS QUE TRATAN DE HUMILLARLO Y OFENDERLO, COMO HACE LA Sra. Martina Iñiguez y todo el séquito que la acompaña en esa epopeya nefasta y mentirosa, en la cual estan embarcados, como es la de querer imponer la nacionalidad uruguaya de CARLOS GARDEL ( francés, nacido en TOULOUSE, el 11 de diciembre de 1890 ) sin documentación palpable YA QUE NO EXISTE, sinó que basados en expresiones orales divulgadas entre comadres y abuelos que siempre " recuerdan " haber visto al niño CARLITOS jugando en TACUAREMBÓ y yendo, de la mano de su mamá CLELIA ( ? ) a la escuelita de MONTEVIDEO.-
A ELLOS les pido, una vez más, terminen con esta farsa y dediquénse a rendirle culto a los verdaderos compatriotas suyos que hicieron, también, historia en el tango Rioplatense.-
De más está decirle, Sr. ARESI que no preste atención a las ofensas, ya que aquel que las profiere lo hace porque no tiene razón.- Con un abrazo gardeliano pero argentino y francés , lo saludo muy atte.- HECTOR F. REBASTI - DNI 4.392.090

LA PRESENTE VA CON MI TOTAL AUTORIZACION para enviarla, si Ud. lo considera, al espacio de TODO TANGO.-

Héctor F. REBASTI

Pedro Agudelo ramirez dijo...

Por qué razón pelearan tanto los tangueros de Medellín y Buenos Aires si los anima ese amor profundo por Gardel.
Deberían darse la mano y buscar la posibilidad de acercamientos. Errores momentáneos los tiene cualquiera,
El resto son los buenos tangos.
Salud y que VIVA EL TANGO

Martina Iñiguez dijo...

Lo que DESCALIFICA DEFINITIVAMENTE AL TESTAMENTO OLÓGRAFO ES QUE LA FOTO ESCOLAR DE CARLITOS GARDEL LO MUESTRA FOTOGRAFIADO EN UNA ESCUELA DE MONTEVIDEO QUE NO CORRESPONDIÓ A NINGUNA DE LAS FRECUENTADAS POR CHARLES ROMUALD GARDES, antes de que Berta Gardes llegara al Plata con su hijo francés.
Para negar las coincidencias que hacen que haya una sola posibilidad de error entre más de 387.000.000 de acuerdo al cálculo de probabilidades compuestas, lo único válido que pueden hacer los investigadores Guadalupe Aballe y Juan Carlos Esteban, es probar que existe una escuela en buenos Aires con más coincidencias edilicias que las que se ven en la foto escolar de Garlos Gardel con la escuela No 27 de la calle Durazno 337, del barrio sur montevideano. Además deberán informar que antecedentes comprobables existen de que Charles Romuald Gardes hubiera asistido a esa escuela.

Rosa Ruíz dijo...

Vamos a dejarla que hable sola.
No entiende nada de nada. Hizo un mamarracho y no se convence.
Pide comprobantes a los demás y ella no aporta nada.
La ley de las proporciomes y la falta total de una antecedente válido cancelan su invento.
No es serio presentar una foto de 1896 diciendo que es de 1893.
Además la certeza demostrada por dichos y hechos salesianos invalida toda su falsa historia.

Rosa Ruíz

Pepe Aresi dijo...

SEGUNDA PARTE

Algunos amigos me avisaron que este post DESAPARECIÓ en ocasiones anteriores. Por eso vuelvo a ingresarlo. ¿Manos anónimas? o deficiencias técnicas.

El Código Civil Argentino (vigente desde septiembre de 1869) dice que en las sucesiones, la muerte se prueba con la “partida correspondiente” y a falta de ella con otras evidencias donde conste el fallecimiento, o bien por testigos.

Quiere decir que en el caso Gardel, hubiera sido suficiente con presentar las noticias periodísticas del accidente de Medellín y en cuanto a testigos, nadie escapó en ese tiempo a conocer el suceso y poder avalar lo acaecido.

La redacción del Código es claro que lo importante es demostrar que LA MUERTE HAYA EXISTIDO.

Esto parecería ignorarlo Londoño López, como así también que los jueces actuaron profundizando el pedido de prueba, usando la vía correcta de la diplomacia, lo cual otorga total seriedad al acto.

No entiendo ciertos mensajes insertados con anterioridad, por personas cegadas por la pasión, pero que desconocen el tema.

José Pedro Aresi

Martina Iñiguez - Absurda refutación de J. C. Esteban dijo...

Lástima que de "Rosa Ruiz" no se conozcan antecedentes como investigadora fotográfica ni las pruebas que la llevaron a determinar que la foto escolar de Gardel fue tomada en 1896.
En todo caso, si es como dice, los francesistas no han presentado registros del paso de Carlitos
por ninguna escuela en 1896, tampoco matrículas.
Hasta les falta la escuela.

Berta dijo...

Todo parece conducir a que Carlitos Gardel es frances. Los que afirman que es de uruguay defienden el turismo

Martina Iñiguez dijo...

Solamente los que desconocen la documentación existente a favor de la orientalidad de Gardel, pueden pensar que fue Charles Romuald Gardes, el hijo de Berta nacido en Toulouse.
Gardel como objeto de turismo es mucho más explotado en Toulouse y en Buenos Aires que en Uruguay.

Martina Iñiguez, argentina

Pepe Aresi dijo...

GARDES Y GARDEL : Una misma y única persona nacida en Toulouse - Francia.

A nadie puede extrañar que los hoy desahuciados hijos del “Trío de la Mentira”, Avlis, Bayardo y Pausée (El Gran Insultador), hayan llamado a un pseudo defensor (¿No se de qué?) para reanudar sus falsos dichos sobre la aventura tacuaremboérense.

Así, el mencionado personaje argumenta en base a seis protocolos, a saber:

Un “Registro de Ciudadanía en el Consulado del Uruguay”, que no es tal, pues jamás fue revalidado a su vencimiento y su contenido literario y judicial, está viciado de nulidad, situación puesta de manifiesto al jamás haberse intentado renovarlo como era obligación a un año de emitido.

Otros cuatro documentos, son una mera consecuencia del ¿Porqué? se utilizó el fraude del pretendido certificado consular. Tan pronto Carlos obtuvo “el favor” comentado, corrió a obtener su Cédula de Identidad y a nacionalizarse argentino. ¿Estando a horas de Montevideo, porqué no concurrió a la sede correspondiente para reafirmar su fe uruguaya?
Esto prueba totalmente el ardid, bien utilizado por Carlos Gardel, ya que de alguna manera necesitaba hacerse de documentación para viajar y en la concebida Libreta de Enrolamiento declara que su madre es Berta/Berthe Gardés, contradiciendo abiertamente lo manifestado en el consulado uruguayo.

Obtenido el pasaporte argentino (jamás tuvo uno uruguayo), la misión estaba cumplida y de ahí en más pudo viajar sin poblemas.

Lo de la “Cédula de Identidad Venezolana”, ya no suena a ridículo, sino a impertinente, cuando comprobamos que esa cédula repite textualmente lo dicho en el pasaporte y nos preguntamos ¿Qué otra cosa podía haber hecho un Cónsul venezolano? en esa situación. Una autoridad diplomática se arroga el derecho o lo tenía, no se, de otorgar por compromiso, un documento policial.

Lo que el citado “defensor” no menciona y finge ignorar – para poder así seguir perturbando - que paradójicamente la verdad sobre la identidad de nuestro Morocho del Abasto, se define luego de su fallecimiento el 24 de junio de 1935. Diversas decisiones privativas de él, hicieron que existiera una dualidad, que no reflejaba – ni por lejos – la realidad.

En efecto, el testamento ológrafo del 7 de noviembre de 1933, escrito y firmado de puño y letra por Carlos Gardel, más el acta de nacimiento en Toulouse – Francia de Charles Romuald Gardes, el 11 de diciembre de 1890, son los principales documentos probatorios de la identidad de nuestro Zorzal

Los fallos promulgados por los jueces, Horacio Dobranich (argentino) y Francisco Jurdi Abella, (uruguayo) que afirman que Carlos Gardel y Charles R. Gardes son una misma y única persona, cuya madre es Marie Berthe Gardes, han determinado definitivamente la identidad de nuestro Zorzal. Estos fallos, posteriormente fueron avaladas por la jueza Dra. Fabiana Haydée Schafrik, en abril del 2004.

Es por ello que cualquier otra cosa que se diga, constituye un conglomerado de falacias , que no deben ni pueden ser atendidos por la razón y la justicia.

Las sentencias judiciales antes mencionadas, configuran indubitables DOCUMENTOS PÚBLICOS y se oponen cronológicamente a toda manifestación anterior, marcando a fuego, la indudable y reconocida verdadera identidad legal del Morocho del Abasto

José Pedro Aresi

Martina Iñiguez dijo...

Gardel francés – Una fábula perimida

Sr. Aresi:
Usted parece no haberse dado cuenta que se demostró que la “Historia Oficial” fue una invención de Armando Defino, quien inventó una FALSA BIOGRAFÍA de Carlos Gardel para quedarse con su herencia.

Que el “Registro de Ciudadanía en el Consulado del Uruguay” esté o no viciado de nulidad, que los fallos promulgados por los jueces, Horacio Dobranich (argentino) y Francisco Jurdi Abella, (uruguayo) hayan afirmado que Carlos Gardel y Charles R. Gardes fueron una misma y única persona, que la jueza Dra. Fabiana Haydée Schafrik, en abril del 2004, se haya dejado engañar por los miembros del C.E.G., que le hicieron creer que no existía polémica sobre el origen del cantor, NO BASTA para afirmar que Gardel fue francés por una razón muy simple:

Existe un DOCUMENTO FOTOGRÁFICO en el que INDISCUTIBLEMENTE aparece Carlitos Gardel niño FOTOGRAFIADO en una escuela de Montevideo ANTES de que Berta Gardes llegara a Buenos Aires con su hijo francés en 1893.

Ante la imposiblidad de explicar este hecho que colisiona con la escolaridad transcurrida íntegramente en Buenos Aires del niño Charles Romuald Gardes, según la documentación existente y difundida, no se puede seguir afirmando que Carlos Gardel y Charles Romuald Gardes fueron una misma persona.

Si no pueden justificar esa fotografía escolar, todo lo que discutan sobre leyes y protocolos NO SIRVE.
La NEGACIÓN no es argumento ni prueba y la FABULACIÓN no reemplaza a la REALIDAD aplastante que muestra esa pequeña fotografía.

m dijo...

Lo que Londoño López conoce, pero se niega a revelar y reconocer, es que en ambos juicios sucesorios llevados a cabo en Argentina y en Uruguay, los jueces intervinientes pidieron por vía diplomática, la remisión de las partidas de nacimiento y fallecimiento de “El Morocho del Abasto”,

Así fue como, procedentes de Francia y Colombia, recibieron directamente por la vía legal, ambos documentos y en ningún momento el señor De Fino fue quien se las acercó, pues va de suyo que eso no era lo que correspondía legalmente hacer.

Al mentir sobre este aspecto, Londoño López menoscaba a la justicia y a los hombres, sin pruebas, ni pudor.
.

Martina Iñiguez dijo...

Quien opina desde el anonimato usando una "m", como nombre, OPINA DESDE LA IGNORANCIA DE COMO OCURRIERON LOS HECHOS O MIENTE.
El investigador colombiano Mauricio Umana halló la documentación que prueba que:
En Julio de 1935, a pocos días del accidente, Armando Defino solicita copia legalizada del Acta de levantamiento de cadáveres a través del Consulado de la Argentina.
El 10 de Julio de 1935, el prefecto Ricardo Montoya Pontón solicita sean enviadas a la Prefectura Policial a la mayor brevedad, TODAS Y CADA UNA DE LAS AUTOPSIAS PRACTICADAS EN LOS CADÁVERES DEL ACCIDENTE DE AVIACIÓN DEL 24 DE JUNIO ÚLTIMO, pues se hacen necesarias en la sumaria en averiguación de tal hecho.
El representante legal y administrador del aeródromo de Medellín era el señor Antón Perrar, quien a la vez era Cónsul de la República de Argentina en la ciudad de Barranquilla. Este personaje fue el mayor colaborador de Armando De Fino en toda su gestión en Colombia.
El 25 de julio de 1935, el acta del levantameinto de cadáveres debidamente legalizada es expedida por el Alcalde de Medellín, Sr. Luis Guillermo Echeverri, quien con su firma avala que el documento “ES COPIA FIEL”.
Sin embargo, al comparar los primeros informes del levantamiento de cadáveres realizados el 24 y 25 de JUNIO, con la presunta “COPIA FIEL” del “ACTA DE LEVANTAMIENTO DE LOS CADÁVERES DEL SINIESTRO DE AVIACIÓN DEL 24 DE JULIO DE MIL NOVECIENTOS TREINTA Y CINCO”, realizada un mes después de ocurrida la tragedia para ser enviada al Consulado Argentino, se advierte que fue ADULTERADA, ya que se ELIMINARON de ésta última los datos sobre la nacionalidad de Carlos Gardel.
Esos datos solamente pudieron haber sido ELIMINADOS DE LA COPIA DEL LEVANTAMIENTO DEL CADÁVER DE GARDEL A PEDIDO DE ARMANDO DEFINO. NADIE MÁS PODÍA TENER INTERÉS EN QUE SE OCULTARA SU ORIGEN URUGUAYO.
Ese ocultamiento sólo podía serle útil a quien estuviera intentando suplantar al cantor por Charles Romuald Gardes, el hijo francés de Berta Gardes, a fin de involucrarla en un fraude que le permitiría manejar su herencia hasta que ésta fuera transferida a su nombre.

Mauricio Umana recalca:
“En todos los documentos de los famosos expedientes que se hicieron públicos ahora, se ve la mano de Armando De Fino. 
En los folios 394 al 405 están los documentos presentados a los juzgados por Armando V. De Fino como apoderado para reclamar los cadáveres y pertenencias de Carlos Gardel, Riverol, Barbieri y Corpas. En los documentos se especifica claramente lugar de nacimiento, nacionalidad y domicilio de las personas que le confieren el poder, pero, a diferencia de las actas originales, de la persona fallecida solo se dan los nombres.
Definitivamente De Fino tenía los conocimientos de un experto escribano y las habilidades de un ingenioso estafador.