viernes, 27 de enero de 2017

sábado, 21 de enero de 2017

Homenaje a Irma Ocampo 1








Homenaje a Irma Ocampo 1


Victor Bustamante

Irma ha transitado por los terrenos del tango como la gran dama. Ella no canta tangos, pero posee la sensibilidad para agenciarse lo que los tangueros denominan una mujer no de armas tomar sino de tango en su sentido estricto. Habría que verla en las reuniones de la Asociación Gardeliana tan diligente, tan pendiente de que cada evento trascurra sin la necesidad de algo que lo opaque. No, esto no ocurrirá por una razón que conocemos, ahí está Irma ávida de servir a quien se lo solicita. Así es ella, amable, con un temperamento tan cordial, como pocas mujeres, donde la sensibilidad y el concepto de lo agradable resuman de una manera que desborda el hecho de que una persona, como ella se entregue de una manera tan presente sin esperar nada en recompensa.

Por eso, debido a su desinterés en lo particular, Irma es una persona que es tan querida por todos, tan admirada, tan tenida presente. Única entre los hombres de tango, tanto los melómanos consuetudinarios, tanto los melancólicos asilados en un rincón, tanto los que llegan con  aspaviento, tienen algo en común con ella: la admiramos.

Su buen humor. No lo puedo olvidar, resplandece cuando llega a las reuniones, y así ella es el punto de contacto entre tantos hombres de tango, entre las damas que llegan acompañadas, absortas en ese momento donde el fervor por esta música, atrae sus presencias y junta un puñado de personas.












domingo, 15 de enero de 2017

JOSÉ TCHERKASKI / Carlos Alfonso Rodríguez


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JOSÉ TCHERKASKI EL AUTOR DE LA FAMOSA CANCIÓN MI VIEJO 
Y TANTAS OTRAS MÁS QUE HIZO CONOCIDO AL CANTANTE PIERO
                                       
Carlos Alfonso Rodríguez
Hay que empezar esta historia contando que existen varias generaciones de oyentes en Argentina, América y el Mundo que han creído por años, lustros y décadas, que el cantante Piero era el autor de esa popular canción Mi viejo aquella cuya letra dice: “Es un buen tipo mi viejo que anda solo y esperando tiene la mirada triste de tanto venir andando… Viejo mi querido viejo ahora ya caminas lento como perdonando el tiempo… Yo soy tu sangre mi viejo, soy tu silencio y tu tiempo”… Y esos mismos oyentes al descubrir que no era así han sufrido una enorme decepción de quien se presentaba ante ellos como un autor, compositor e intérprete al mismo tiempo, no siéndolo de esta canción y de otras más.
Pero la verdad de la milanesa es que el único autor de ese poema es José Tcherkaski
(Buenos Aires, 1943), un poeta, periodista y escritor que a finales de los años sesenta conoció al cantante Piero Antonio Franco de Benedictis Scigluzzo (Italia, 1945), porque se lo sugirieron algunos amigos periodistas en común, entre ellos Roberto Vacca que trabajaba en la revista “Siete días”. Piero buscó al poeta y escritor solicitándole una letra para una canción al padre, porque en Argentina empezó a celebrarse el día del padre en comienzos de los años 60. La idea era mercantilizar el día del padre, que en EE.UU a partir de 1966 el presidente Lyndon B. Johnson declaró que el tercer domingo de junio se celebrara el Día del Padre en todos sus Estados. Todo esto quiere decir que Piero de Benedictis buscaba un escritor que escribiera bien las historias de las canciones que él quería comercializar, que además fueran escritos veraces, realistas o sociales. Piero pensaba y actuaba como un empresario artístico, como un mercader de canciones y cuando encuentra al poeta-escritor, entonces organiza una oficina de ideas, creatividad y productos musicales, que son las canciones.
José Tcherkaski, hijo de un inmigrante ruso que trabajó en Buenos Aires como un
vendedor ambulante, pero que durante el tiempo que tenía libre leía autores rusos que conseguía en la ciudad, tal vez para no perder esa conexión con la tierra de origen, una conexión por lo menos literaria, atmosférica y sentimental. Un papá que a sus pequeños hijos le narraba historias especialmente a José Tcherkaski, que en esos lejanos días de la infancia no sabía que con el tiempo sería un poeta y que sus canciones viajarían por muchos lugares y caminos hasta quedarse en la memoria de la gente que las recuerda o canta desde entonces y para siempre. Desde niño José solo escuchaba radio como una fuente de información de la vida, de la región, el país y el mundo, queriendo ser entonces más un futbolista que poeta. Sin embargo, la poesía estaba en la calle, en el barrio, en la ciudad, en la vida y en la canción popular.
José Tcherkaski a los diecisiete años de edad se empezó a interesar mucho más por
los escritos, por los poemas, en su singular construcción. Entonces empezó el apoderamiento de la métrica que le permite al canto la musicalidad de las palabras, la sonoridad del verso y la seducción natural de la rima; es muy probable que a partir de esos años estuviera más consciente que había una herencia en la canción popular que se hallaba cantada en las letras de los tangos escritos por un gran número de poetas que venían desde Evaristo Carriego, Héctor Blomberg, Alfredo Le Pera, Cátulo Castillo, Celedonio Flores, Enrique Cadícamo, Homero Manzi, Homero Expósito, hasta el propio Horacio Ferrer.
José Tcherkaski que en 1967 entró a trabajar a la revista “Siete días” como
reportero, en los momentos en que dejaba la revista escribía cantos, crónicas, relatos, narraciones y ya a los 22 años había publicado un libro de poemas Cosas de Buenos Aires (Falbo Ediciones, 1965). Precisamente en uno de los poemas titulado “Ambulante” de este libro se encuentra la idea del poema de la canción que se conocerá luego como “Mi viejo”, cuya letra entregará al cantante Piero. Por lo que se podría decir también que fue la primera canción que hicieron asociados. Piero estaba tan contento con el poema musicalizado que para celebrar el acontecimiento un buen día se fue a cantársela a su papá José de Benedictis, un comerciante de discos e inmigrante italiano que escuchó con conmovida nostalgia y atención la letra de la canción: Es un buen tipo mi viejo, que anda solo y esperando…tiene la tristeza larga de tanto venir andando… Yo lo miro desde lejos, pero somos tan distintos… es que creció con el siglo de tranvía y vino tinto… Viejo mi querido viejo, ahora ya caminas lento como perdonando el tiempo…
El padre de Piero escuchaba atento a su hijo, mientras seguía organizándose para salir a sus habituales diligencias. Sin embargo, repara en la letra sorprendido.
Espera que su hijo termine la canción para luego aproximarse hacia él en lo más
íntimo que pudo y le dice al oído: “¡Quién camina lento…la puta que te parió!” “¡Quién camina lento!”. El padre de Piero tenía entonces 48 años y debió haber sentido en ese momento la peor ofensa de su vida. Pero hay que imaginar que la historia de la canción se debió explicar, por lo menos en la intimidad familiar entre padre e hijo, para que ambas partes conciliaran y se superara el malentendido.
Cuando en 1969 se graba por primera vez la canción Mi viejo se convierte desde
entonces hasta hoy en el éxito que todos conocemos. Por lo cual poco después el cantante Piero de Benedictis, le solicita nuevamente a José Tcherckaski otras letras que también se convirtieron en canciones bastante conocidas y exitosas: Como somos, Juan Boliche, Pedro Nadie, No te vayas por favor, María Madrugada, Tengo la piel cansada, Llegando llegaste, Si vos te vas, Caminando por Caracas, Canción a Magdalena, Yo vengo, Valdemar el brasilero una serie de personajes que al igual que Mi viejo se destacaron como grandes éxitos en todos los países de América en cuyos lugares su fama se extendió como un ícono, referencia musical y también como un líder de opinión del estado de cosas.
COMO SOMOS
(José Tcherckaski - Piero de Benedictis)
Como se nos van los años
ahora cuesta recordar
y tenemos más edad
ahora somos un cuaderno
de recuerdos arrugados.
Y nos vamos a un entierro
de un amigo que tuvimos
de un amigo que está muerto.
Todos tenemos parientes, tenemos
todos por algo lloramos,
somos de una vida corta, sabemos
todos siempre nos buscamos.
Como se arruga la piel
de nuestros seres queridos
Como por las bocas viejas
se nos van yendo las venas
menos palabras tenemos
somos menos inocentes
y cómo vamos creciendo
para ser después la gente.
Todos tenemos parientes, tenemos
todos por algo lloramos,
somos de una vida corta, sabemos
todos siempre nos buscamos.
Cómo explicarnos el viento
que nos pega en este invierno
Cómo explicarnos la muerte
que llega y es un recuerdo.
Somos como barrilete
que vuela y se rompe en flecos.
Somos como la tristeza
que llega otoño y nos deja.
Todos tenemos parientes, tenemos
todos por algo lloramos
somos de una vida corta, sabemos
todos siempre nos buscamos...
Amamos... Lloramos... Peleamos...Sabemos...
Aunque los consumidores de discos, LP, cassets, discos láser y discos compactos leíamos en el registro simplemente como autores: Piero-José, cuando debía figurar: José Tcherkaski-Piero de Benedictis. De esta peculiar manera se estaba desconociendo al autor de la letra y de modo sutil se estaba vulnerando la autoría pública de José Tcherkaski. Por otro lado, cuando el cantante interpretaba la canción en grandes conciertos o auditorios parece que muchas veces dijo que él se la hizo a su papá, lo cual era absolutamente incierto. Y la verdad es que siempre fue esa la idea que tuvieron muchísimos de sus oyentes, es decir que en el público siempre quedó esa idea. Solo excepcionalmente se mencionaba al verdadero autor, o sea a José Tcherkaski, cuando el interlocutor o periodista ahondaba en el tema. De lo contrario nunca se le mencionaba al poeta.
Ante sus oyentes, seguidores y admiradores Piero se mostró como un cantante de
protesta, rebelde y contestatario; mas con el tiempo puede saberse que el famoso cantante de protesta, rebelde y contestatario era muy sumiso a las disqueras, al márquetin, a la publicidad, a la plástica sonrisa y a las ventas multitudinarias; o en todo caso nunca hizo público de manera contundente los derechos de autoría de José Tcherkaski, esa es la impresión actual que dejó ante el público, ante la prensa y ante la Historia de la música popular. De otro modo, no se explica que pasado tanto tiempo recién se conozca la verdad gracias a los documentales de “Como hice” que dirige el compositor argentino Emilio del Guercio que ha encontrado otros valiosos hallazgos.
Hay otra canción muy popular en la voz de Piero que se llama “Los americanos” cuya autoría y composición musical es de Alberto Cortés, pero ese es otro tema musical, que se supuso de la autoría de Piero. El caso de Piero es el de muchos intérpretes que tienen una personalidad ante las cámaras y micrófonos, pero otra en la vida cotidiana. A mí personalmente siempre me interesaron las letras de los poemas que cantaba. Durante cerca de cincuenta años Piero, ha logrado un posicionamiento como auto-compositor-cantante y líder social en el mundo, con los poemas escritos por José Tcherkaski.
TENGO LA PIEL CANSADA
(José Tcherkaski-Piero de Benedictis)
Tengo...la piel cansada de la tarde gris tan gris
guardo...guardo los verdes verdes de tu bosque
Voy....con ramas secas a buscarte
después llego hasta vos como la tarde
donde amor, que caminas herido
donde corazón partido
Puedo recordarme yo
la pena, pena, pena de tu boca
Donde amor
donde amor.
La pena, pena, pena
pena de tu boca
Donde amor
donde amor
Cuando...soy el día y con mi cuerpo al aire voy
Soy....soy la mañana de celestes solitarios
Siempre....que soy busco tus ojos claros
Porque soy que me soy
y entonces te extraño
Donde amor, que caminas herido
la pena, pena...
En una entrevista realizada por Graciana Petrone y publicada el 2013  en El Ciudadano,
la periodista le pregunta a José Tcherkaski:
—¿Cuándo
empieza la relación Piero-Tcherkaski?
—Allá por finales de los 60. Éramos amigos y nos juntábamos en La Perla, un bar del barrio del Once, en Buenos Aires. No teníamos un mango, después empezamos a ganar algo de dinero, aunque no demasiado. Cada uno sabrá cuál es su cuenta pero yo en lo personal no tengo un mango. Había una cosa muy sana de fluir y no pensar tanto en lo comercial, era distinto. Piero fue una figura muy popular en toda América, incluso en Italia, pero éramos tipos comunes a los que no nos mareaba nada. Sandro también era igual. Muchas veces cuando Piero entraba después de él decía: “Bueno, se fue Sandro y entra Roberto”. Esa separación creo que la fui asumiendo y por eso esa distancia entre lo que hago y lo que soy. Algunos podrán decir que tengo un pensamiento muy sofisticado pero creo que es al revés, me gustan las cosas simples.
¿Cómo compusieron el inolvidable tema Mi viejo?     
—Con Piero lo hicimos cuando yo tenía 25 años, ahora tengo 70, aunque en realidad lo escribí cuando era adolescente y se llamaba “A mi padre”. “Mi viejo” tomó partes de eso y Piero siempre tuvo una confusión y es que decía que era sobre su papá y en realidad es sobre el mío. Parece una discusión de niños pero es la verdad. Lo que nunca me imaginé es que iba a ser una canción tan totémica con la repercusión que tuvo y tiene. Mi madre, que no creía mucho en los dones que yo tenía, un mediodía me dijo: “Nene, andá a la comisaría y decí la verdad porque con esto vas a ir preso”. Pensaba que había cameleado que no la había escrito yo, y ella queriendo cuidar mi libertad, me aconsejó que fuera a la Policía. (Entrevista a José Tcherkaski, por Graciana Petrone)
SI VOS TE VAS
(José Tcherckaski - Piero de Benedictis)
Si vos te vas
mi amor si vos te vas
nada más podemos
decirnos mi amor.
La vida se nos va como la tarde
y nos quedamos apagados
muy apagados.
Tuvimos tanto
mi amor tuvimos tanto.
Sin embargo
ahora lo soñado, se va…
Pocas muy pocas palabras quedaron
que casi no tenemos nada
para contarnos.
Si vos te vas
mi amor si vos te vas
quiero que
te acuerdes me recuerdes.
Yo por mi parte
no te olvidaré
a lo mejor volvemos a encontrarnos.
José Tcherkaski, a lo largo de todos estos años ha construido una extensa obra
periodística y autoral de sustentado peso: Cosas de Buenos Aires, Falbo
L. Ortiz, Ed. América Latina (1968); Canciones de amor y bronca (antología de
Ediciones (1965); Toda esta ciudad, Ed. Proteo (1966); Conversaciones con Juan
personajes internacionales) Ed. Galerna (1980); El teatro de Jorge Lavelli.
canciones), Ed. La Flor (1962); Grandes Reportajes (Síntesis de entrevistas a Ensayo realizado en París en 1982 por encargo de la Universidad de Belgrano;
(Reportajes) Ed. Galerna (1998); Torrijos por Torrijos. Ed. Plus Ultra (1992);
Piero, un canto de vida, amor y libertad. (Biografía, reportaje y antología de canciones) Ed. Galerna (1983); Atahualpa Yupanqui - Cuchi Leguizamón. A primera vista (reportajes). Ed. Corregidor (1994); Habla Copi, homosexualidad
(1999); Borges habla de Xul Solar, CD, Ed. Juntapalabras (1999);
y Creación. Ed. Galerna (1998); Piero 30 años después (dos tomos). Ed. Galerna
Travesía,

oratorio grabado con la Orquesta Sinfónica del Sur - Intérprete Cipe Linkovsky
Editado por Galerna - Aqua records (1999); Juan L. Ortiz, un pensamiento
Lieder. Berliner Ansamble, Ed. Juntapalabras (2000) Aqua Records; Moyano por
luminoso. Editado por la Univ. Nacional de Quilmes (1999); Cipe Ydishes Folks
con mujeres de escritores - Editorial Biblos (2003); Las cartas de Gombrowicz -
Moyano - Una larga conversación. Editorial Juntapalabras (2002); Conversaciones
Ed. Teatro San Martín Complejo Teatral de Buenos Aires (2006); Poesía, Relatos,
Editorial Siglo Veintiuno de Argentina Editores (2004); Calderón Según Lavelli.
La palabra ínfima, Editorial UNR (2013).

domingo, 6 de noviembre de 2016

jueves, 27 de octubre de 2016

Homenaje a Raúl Garello /Jaime Jaramillo P. / Marco Blandón / Marcelo Tommasi


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Homenaje a Raúl Garello 
/Jaime Jaramillo P. / Marco Blandón / Marcelo Tommasi

Víctor Bustamante

Tarde de tango en el Homero Manzi con una presentación del doctor Jaime Jaramillo Panesso, quien acompañado por sus reflexiones y la música de Garello nos adentra en su peculiar mundo musical. Luego el bandoneonista Marco Blandón en un mea culpa, nos relata sus encuentro con el maestro Garello, y nos da una catedra de música con el maestro argentino, de su seriedad, así como sus técnicas de composición, donde nos demuestra su arte como uno de sus alumnos aventajados.  Marcelo Tommasi, además, nos sorprende con una narración acerca de su cercanía con Garello, con sus inicios en su afán musical y nos revela el corazón grande del bandoneonista argentino que tanto influyó en su formación, así como en la presencia de él que aún perdura, como ejemplo de seriedad y respeto a la música. Luego Marcelo nos deleitó con su voz, son sus finas maneras de cantor, a empañado por Marco Blandón que comienza a soltarse y a ejecutar el bandoneón con una técnica que son los años lo volverán un músico de postín.

El baile no podía faltar con la presencia de Domingo Acevedo y Luisa Fernanda CArmona.

Definitivamente la Asociación Gardeliana mantiene el pulso del tango en la ciudad. Y en el Homero Manzi notamos como el sábado se vuelve allí amistad y puro tango.

Para Gloria, directora de la Asociación, para Ruth y la siempre inteligente María Inés mis felicitaciones






jueves, 6 de octubre de 2016

TANGO Y NOSTALGIA / Raúl Mejía

Junín, 1933, Medellín


TANGO Y NOSTALGIA
Raúl Mejía

“¿Quién vivió? 
¿Quién vivió en estas casas de ayer? 
Viejas casas que el tiempo bronceó 
Patios viejos, color de humedad, 
Con leyendas de noches de amor... 
Platinados de luna los vi 
Y brillantes con oro de sol... 
Y hoy, sumisos, los veo esperar 
La sentencia que marca el avión... 
Y allá van, sin rencor, 
Como va al matadero la res 
Sin que nadie le diga un adiós.”

Lo que para afectos y dilectos del tango no son ni serán rompecabezas sus reencuentros con apersonadas melodías, si pudieran ser para quien “el Tango” y músicas afines, le habitaron a intervalos, durante años, particularmente en infancia y adolescencia. Múltiples imágenes, mañanas dominicales y bulliciosas noches al sonido de voces y rostros enmarcados en el fenómeno del Tango: emisoras “am”, periódicos y especiales de televisión al aproximarse eventos y evocaciones del trágico accidente aquel, de visitas de antaño y de vasta literatura que se ha cernido alrededor de esta música del sur del continente. Inevitable no tomarle aprecio a viejos sones y voces hermosas, cantándole - ¡cómo no! – a reticentes nostalgias, melancolías y azares revestidos de variopintas tragedias, sinsabores y épicas clandestinas de malevos y poetas bohemios hasta más allá del delirio.
Es 1975, el conocido animador de televisión Fernando González “Pacheco”, presenta su serie de entregas sobre los cuarenta años de la muerte de Carlos Gardel. Se ven en blanco y negro y, para el caso, en concordancia con aquel viejo documental grabado al instante de su funeral en Buenos Aires. Tanto el blanco y el gris (suave matiz del negro) de sendos programas, profundizan en aquello ocurrido, azaroso pandemónium del Tango y su instante, tal vez, más trágico. Pero “Gardel” es más que ícono de esta música, es cultura, literatura, lirismo y trascendencia en la mayoría de niveles u opciones que estos permitan. Es equivalente –algo herético- del Mesías o profeta proverbial para millones de escuchantes y fanáticos a profusas y feroces melodías de arrabal (y otros vocablos).
Medellín, en aquel año -1935-, sólo poseía su antiguo aeropuerto “Olaya Herrera”, sigue funcionando, pero ha perdido, connotativamente, esa categoría de único. Donde no dejará de ser, será como referente al pavoroso accidente entre dos avionetas, henchidas de combustibles y terror. Curiosidades del azar, del devenir, que una modesta ciudad se catapultara como destino mundial del Tango, no deja de matizar truculentos actos de la ironía, pero fue así y desde entonces, es punto geográfico para amantes de este género musical. Y el adolescente observaba pormenores sobre la muerte de semejante ídolo y, a su modo, aseguraba detalles valiosos con respecto al universo del Tango.


“Se van, se van... 
Las casas viejas queridas. 
Demás están... 
Han terminado sus vidas. 
Llegó el motor y su roncar 
Ordena y hay que salir, 
El tiempo cruel con su buril 
Carcome y hay que morir.
Se van, se van 
Llevando a cuestas su cruz, 
Como las sombras se alejan 
Y esfuman ante la luz.” 

No hay duda de lo importante que es la Música, escenas, intersticios y todo el acontecer de nuestras fantasías e inseparables fantasmas sensibles, románticos, taciturnos, etc. Es la madre que sabe, canta y se enajena con temas de antaño, acordes y letras de enigmática tristeza: quedan en la piel, en el recuerdo. Y luego el padre, atmósferas secundadas de licor, pesadez, ruido y náufragos citadinos, refugiándose en bares y cantinas. “Te apuesto sobre quien canta este tema, su compositor y el año de lanzamiento” …Escucho al padre, reír acerca de su pasmosa seguridad y, por supuesto, cantarla, evidenciando éxtasis y evocaciones intensas, contundentes. Tangos y cantantes, estribillos y sones, agudezas y estertores: quienes las saben de memoria imitan al máximo de sus capacidades, esos intensos minutos musicales. 
“El amor,
el amor coronado de luz,
esos patios también conoció.
Sus paredes guardaron la fe
y el secreto sagrado de dos.
Las caricias vivieron aquí...
Los suspiros cantaron pasión.. .
¿Dónde fueron los besos de ayer?
¿Dónde están las palabras de amor?
¿Dónde están ella y él?
Como todo pasaron, igual que estas casas
que no han de volver…”

Desde entonces, alternando añoranzas y retos de la memoria, he sabido convivir con algunos temas icónicos, honesta y pasmosamente lejos de fanatismos o erudiciones irrelevantes. Interesa poco afirmar sobre qué tipos de música he ido adoptando como esenciales. Es individual cada sumisión en placeres, urgencias y demandas del deseo desde y hacia nosotros. Sin embargo y para quienes sí somos “adictos a la nostalgia”, vivencias y experiencias con tangos favoritos de padres, parientes y amigos, poseen ese rango, esa cualificación indiscutible de “intactos” en el tiempo, en el disfrute y en la sensibilidad.
“CASAS VIEJAS”. (1) Vaya preciosa composición. Podrían darse estimulantes reflexiones y análisis sobre cada una de sus estrofas. Tema que contiene bellos versos, tratamiento de asuntos inclusivos en filosofías, religiones y poesía: el qué pasó, qué ocurrirá y lo que se alía con la Vida y la Muerte. Un solo título entre centenares, pero cuan fascinante, qué voces y copiosa melancolía se deslíe frase a frase, compás a compás. Entiendo por qué a un sujeto tan árido y nihilista como Ciorán, le haya encantado el Tango. No sé de memoria sus líneas, apreso, aprehendo dos, tres de allí, otras del final y construyo mi propia versión: gajes del deleite a solas. Pero me encanta y me es puente, portal veloz hacia el recuerdo de aquellas infancia y adolescencia, habitando en la eterna Medellín de Tangos y sus consecuentes parafernalias melódicas y anecdóticas.
(1) En versión de Charlo y Ada Falcon
Raúl Mejía, 18/IX/16